“Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mira, está compuesta de matices.

Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez.”

Walter Riso.

sábado, 23 de julio de 2011

QUE DIJO MARTIN LUTERO SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD.



Un ensayo escrito por MARKUS MÚLLER presentado en el Pacific Lutheran Theological Seminary en octubre de 2000.

El debate sobre si una persona abiertamente gay o lesbiana puede ser ordenado al ministerio de la Palabra y los Sacramentos está tensionando los fundamentos de la ELCA (sigla en inglés de la Iglesia Evangélica Luterana en Estados Unidos) al igual que a muchas otras denominaciones. Pero hasta el momento se ha dicho muy poco sobre la comprensión que nos puede ofrecer Martín Lutero a través de sus muchos escritos cuando, juntos enfrentamos esta cuestión.
Los historiadores que examinan el desarrollo de la ética sexual occidental ignoran a Martín Lutero. Consideran las normas sexuales desarrolladas por Santo Tomás de Aquino en el siglo trece y que continúan vigentes virtualmente sin cambio alguno a través de la Reforma. [1] Los investigadores luteranos afirman que Lutero tiene muy poco que decir con relación a la homosexualidad[2] , y lo poco que tiene para decir es “muy negativo” [3] . En verdad existe solo una entrada bajo la palabra homosexualidad en el índice de los tres volúmenes sobre el tema “El Cristiano y la Sociedad” en la serie de la traducción al inglés de las obras de Lutero. Al comparar a los turcos con los católicos de Roma, Lutero se refiere a los así llamados “casamientos prohibidos” de Roma y el castigo que Roma podía esperar hacia parecer a Sodoma como un simple preludio [4] Este no es necesariamente un texto de mucha ayuda para nosotros en la actualidad.
Quisiera sugerir que hay tres áreas que nos pueden brindar un panorama del pensamiento de Lutero. La primera es la traducción realizada por Lutero de la Biblia. Existen unos pocos textos en el Antiguo y Nuevo Testamento que frecuentemente se utilizan como condenatorios de la homosexualidad [5] ¿Qué palabras escoge Lutero en la traducción del hebreo y del griego al alemán? ¿Se refieren estas a aquellos que nosotros entendemos por homosexualidad actualmente? La segunda área de interés puede ser examinar aquello que Lutero dijo con relación a estos textos bíblicos en sus múltiples comentarios. ¿Identifica él los textos como refiriéndose a la homosexualidad? ¿Qué tienen para decirnos acerca de tal comportamiento? El área final, que es de interés específico en la discusión actual sobre la ordenación de personas gay y lesbianas, se centraliza en los escritos de Lutero sobre el celibato. ¿La fuerte condena de Lutero del celibato [6] involuntario se aplica a nuestra situación actual?
Posiblemente el texto bíblico más famoso utilizado con relación a la homosexualidad es el relato de Sodoma en Génesis 19. Este relato ha sido de gran impacto en nuestra cultura que la palabra “sodomía” ha llegado a ser peyorativamente un sinónimo de homosexualidad.
Comenzamos con el volumen 3 del comentario de Lutero sobre el capítulo 19 del Génesis, que escribió en la primavera de 1539 [7] . Estamos especialmente interesados en aquello que Lutero tiene para decir con relación al versículo 5, “Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos”.[8] Hay un acuerdo general de que esta última frase se refiere a relaciones sexuales. [9] El pueblo de Sodoma deseaba tener relaciones sexuales con los ángeles que estaban visitando a Lot. Lutero comienza:
“Moisés se dedica a una descripción de un terrible pecado. Yo, por mi parte, no me alegro al tener que ocuparme de este pasaje, porque en tanto y cuanto los oídos inocentes e incontaminados de los alemanes con estas monstruosas depravaciones, porque aún a través de estas desgracias, al igual que otros pecados, se han movido cautelosamente a través de soldados agnósticos y comerciantes lascivos, el resto de la población desconoce aquello que se hace en secreto” [10]
A pesar de que Lutero no menciona el pecado en sus frases introductorias, es completamente claro que Lutero menosprecia este pecado. Continúa condenando al pueblo de Sodoma por perturbar el sueño de los huéspedes de Lot. “Pero lo que es más grave e inaudito es que ellos demandan a los hombres para su deseo sensual” [11] . Aquí Lutero identifica el pecado como un contacto sensual entre el pueblo de Sodoma y los visitantes. Dos páginas después, Lutero establece la lista de los vicios de Sodoma: “(Lot) sólo temía a Dios… mientras que los otros libremente se abandonaban sin ninguna vergüenza al adulterio, fornicación, afeminamiento, y aún el incesto” [12] . El uso que hace Lutero del término “afeminamiento” es el más próximo que podemos encontrar en el texto a una clara condena de la homosexualidad. Los estudiosos de Lutero están en lo cierto. Lutero equipara el pecado de Sodoma con el afeminamiento, probablemente la palabra que en el siglo XVI se utilizaba para designar la homosexualidad. Pero echemos una mirada al texto en alemán:
“Denn (Lot) war der allein, der Got fürchtete…während die Anderen frei und ohne alle Scham lagen im Ehebruch, Unreingkeit, Blutschande” [13]
Las tres últimas palabras en la lista de vicios, “Ehebruch” claramente significan adulterio. “Blutschande” es un término arcaico que significa incesto. Esto nos enfrenta con “Unreingkeit”, que significa impureza. No significa fornicación y definitivamente no significa afeminamiento. Esto suscita algunas cuestiones interesantes. ¿Cómo pudo George Schick, que tradujo al inglés las lecciones de Lutero sobre el Génesis poco antes de 1961, transformar “Unreinigkeit” en “fornicación” y “afeminamiento”. ¿Existe algún antiguo eufemismo para el significado de “Unreinigkeit”, que el Señor Schick conoce, pero cuya etimología, según el diccionario que he consultado, ignora? ¿O puede ser que el Señor Schick tenga una agenda propia? ¿Siente que Lutero no habla lo suficientemente claro contra la comprensión moderna de la homosexualidad?
Lutero continúa quejándose amargamente contra las prácticas de las relaciones sexuales prematrimoniales, que siente como ampliamente difundidas en Alemania y cuyas raíces las hace remontar a Roma. De hecho, el editor nos remite al tratado de Lutero escrito en 1531 titulado: “Advertencias a sus amados alemanes” (Warning to His Dear Germans”). En este artículo, Lutero ataca las prácticas sexuales de los cardenales romanos y asemeja Roma a Sodoma [14] . Lutero menciona una bula papal, que prohibía a los cardenales mantener “Schandknaben”. Pero el Papa León X, se dice, que rescindió la bula porque temía que el mundo pudiera llegar a pensar cuan libre y desvergonzadamente el papa y los cardenales en Roma actuaban como los habitantes de Sodoma. Fundamentado en mi propia comprensión la palabra “Schanknaben” (o Schandbuben”) significa amancebados. Este tratado habla en contra de la pedofilia, pero no establece claras referencias a la homosexualidad.
Lutero claramente condena el pecado del pueblo de Sodoma. También identifica los actos sexuales como el pecado primario de Sodoma. No existe otra referencia a la naturaleza de estos actos sexuales cuando Lutero dice que el pueblo de Sodoma “se apartó de la pasión y el deseo natural del varón por la mujer… Satán… mancilló el deseo natural y suscitó el deseo que es contrario a la naturaleza” [15] . Esta lección es una clara condena de los actos homosexuales practicados por personas para las cuales los actos homosexuales podrían ser contrarios a su propio deseo natural. Pero es claro que Lutero no tiene una comprensión de la orientación homosexual.
En 1523 Lutero predica un sermón sobre Génesis 19, donde habla radicalmente diferente de las lecciones que hemos discutido con anterioridad. No se hace mención de pecados sexuales, solo una referencia indirecta, donde Lutero declara: “Es verdad, que ellos han cometido el pecado que es llamado el pecado del silencio; pero la Palabra establece la suerte de aquellos que escuchan y comprenden la buena nueva pero no la siguen” [16] . En el resto del sermón, Lutero utiliza la Escritura para interpretar la Escritura. A semejanza de muchos teólogos modernos, cita Ezequiel 16: 49: “He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas: y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso”. Para Lutero “este era el pecado de Sodoma, tal como es actualmente, que todos piensan solo en sí mismos, y acaparan todo aquello que pueden, a pelo y a contrapelo. Todos tienen que tirar para su lado”. Lutero utiliza la historia de Sodoma para enseñar a su congregación acerca del compartir, sobre el amor al prójimo, sobre la comunidad. No encontramos mención a indecencia sexual
Lutero nos deja con dos interpretaciones del relato del Génesis 19. ¿Cuál hemos de escoger? ¿Escucharemos la lectura que hace en 1539 o el sermón de 1523? ¿Cuál es el Lutero real, aquel que considera el pecado sexual como la maldad de Sodoma o aquel que entiende ese pecado como codicia y egoísmo?. Este es el legado diverso del santo y pecador que fue Martín Lutero. Sin embargo, permítanme hacer esta comparación. En 1523, Lutero escribió con amplitud de criterio: “De cómo Jesucristo nació judío”. En 1543 redactó el cruel artículo: “Los judíos y sus mentiras”. Mi preferencia personal es el Lutero de 1523.
Hemos hecho un breve recorrido con Martín Lutero a través de un texto bíblico. Hemos entendido que los puntos de vista de Lutero sobre la homosexualidad son complejos. Claramente no acepta las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, pero aquellos que esperan encontrar en Lutero una condena inequívoca de la homosexualidad tal como la entendemos actualmente seguramente han de estar desconcertados.
Markus Müller es un estudiante del Master of Divinity (Bachiller en Teología) en Pacific Lutheran Theological Seminary. Es candidato en el Proyecto de Candidatos Extraordinarios al Ministerio de la Palabra y los Sacramentos, que inscribe a personas abiertamente Gay, Lesbianas, Bisexuales y Transgénero para el trabajo congregacional. Es miembro de la Primera Iglesia Luterana Unida en San Francisco y tesorero del capítulo de San Francisco de Lutherans Concerned (organización oficiosa que defiende los derechos de las personas gay, lesbianas, bisexuales y transgénero dentro de la ELCA y la Iglesia Evangélica Luterana en Canadá).

[1] John Boswell. Cristianismo, Tolerancia Social y Homosexualildad. Los gays en Europa occidental desde el comienzo de la Era Cristiana hasta el siglo XIV. Muchnik Editores SA. Barcelona 1995)
[2] Christian Batalden Scharen. Married in the Sight of God, (Lanham. MD Univertity Press of America, 200), 127-128
[3] Ibid. 38
[4] Martín Lutero, “On war against the Turk”, The Christian in Society III. Luther?s Works Volume 46. Tr.Charles M Jacobs and Robert C. Shultz, (Philadelphia: Fortress Press, 1967).La conexión entre”matrimonios prohiibidos” y homosexualidad fue hecha por el editor de la traducción inglesa en la nota 104 (con el objetivo de simplificar las obras de Lutero en inglés serán citadas solo como LW)
[5] Los textos condenatorios incluyen: Génesis 19, Levíticos 18:22 y 20:13, 1º Corintios 6:9-11, 1º Timoteo 1:9-11 y Romanos 1:24-27. Judas 7 y Jueces 19 se los pueden citar en igual manera.
[6] Lutero frecuentemente condena el celibato. Especialmente en su tratado: “Juicio sobre los votos monásticos” (LW 44-1521) Y “An answer to Several Questions on Monastic Vows”(LW 46 –1526) “Jesús no llamó a nadie a asumir el celibato, tampoco lo pueden hacer los hombres… (Pablo) tampoco invito a nadie a asumir el celibato; más bien lo desalentó y lo impidio cuando dice: “Cada uno tiene un don especial concedido por Dios” (LW 44, 261)
[7] LW 3.X
[8] Las citas bíblicas, a no ser que se indique otras cosa, son tomadas de La Santa Biblia, antigua versión de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602). Otras revisiones 1862, 1909 y 1960. Sociedades Bíblicas en América Latina.
[9] La Nueva Biblia Latinoamericana. Ediciones Paulinas. 1977
[10] LW 3:251-252
[11] Ibid. 252
[12] Ibid. 254
[13] Martín Lutero, “Sämtliche Scriften Band 1 Ed J.G Walch (St. Louis: Concordia Publishing House, 1880), 1225.
[14] Martín Lutero, “Warnung an seine lieben Deutschen” Luther Werke Band 30-3 (Weimar, Hermann Böhlhaus, 1910), 304. “Inn derselbigen büllen hatten sie gesetzt das kein Caardinal solte hindurt so viel Shandknaben halten, Aber Bapst, Leo hatte es heissen auslessche, Sonst were es inn alle welt erchollen, wie frei und unuerschampst der Bapst un die Cardinal Sodoman zu Rom hielten”.
[15] LW. 3:255
[16] Martín Lutero, Sämtliche Schriften Band II, Ed.J.G.Walch, (St.Louis: Concordia Publishing House, 1894), 314. Traducción propia.

La Iglesia y la homosexualidad: un nuevo “caso Galileo”.



Llevo mucho tiempo pensando en escribir este artículo, pero ha sido el extraordinario testimonio de una madre cristiana evangélica la que me ha terminado de convencer. Su sufrimiento y, sobre todo, su esfuerzo por comprender y aceptar a su hijo, son extraordinarios, y nos muestran de lo que es capaz el amor.
Una madre de tres hijos, a los que ha educado en la misma fe, en los mismos valores, con el mismo amor, y que descubre asombrada el sufrimiento que durante años ha padecido uno de ellos por reconocerse y aceptarse homosexual. Exclama esa madre angustiada: evidentemente mi hijo no ha elegido ser homosexual, nadie elige el sufrimiento, nadie elige ser rechazado, despreciado, acusado de pecador, denigrado por ser un pervertido; nadie elige esta marginación y esta humillación.
Y tiene razón esta hermana nuestra. Nadie elige vivir siendo constantemente denigrado y despreciado; pero es más, querida hermana, y creo que esto es fundamental: nadie elige su condición sexual, ni el homosexual ni el heterosexual. Y esta afirmación es la que me gustaría desarrollar en este artículo, porque creo es clave para definirse en un sentido o en otro. Creo que el rechazo de esta afirmación es el que está haciendo que muchas iglesias sean miradas por gran parte de nuestra sociedad como atrasadas y sectarias, y consideradas como grupos de personas que ignoran los avances fundamentales de la ciencia.
Sí, y por ello he titulado así mi artículo, porque creo que lo que nos divide tan profundamente a las iglesias evangélicas en España en cuanto a la evaluación de la homosexualidad, no es lo que dice la Biblia, sino lo que dice la ciencia. Y en el fondo, nuestra postura a favor o en contra se define más por nuestro conocimiento científico que por nuestro conocimiento bíblico. De ahí que estemos, como indico en el título, ante un nuevo “caso Galileo”.
Hoy en día nadie piensa que la tierra sea el centro del universo, y que el sol, los planetas y el resto de las estrellas giren a su alrededor. Quien afirma esto, simplemente es considerado un ignorante o un chalado. Y sin embargo, llegar hasta aquí ha costado muchísimo sufrimiento. Galileo fue condenado, no sólo por la inquisición de la iglesia católico-romana, sino también por las iglesias de la reforma, pues nadie estaba dispuesto a aceptar que la Biblia pudiera equivocarse, era la ciencia la que estaba en el error.
Ese conflicto nos ayudó a interpretar mejor la Biblia y a no ver en la ciencia a un enemigo de nuestra fe. Hoy en día nadie duda de que la tierra gira alrededor del sol; y nadie hace una lectura literal de los textos bíblicos que afirman lo contrario; se tiene en cuenta el género literario de los mismos y la naturaleza del lenguaje teológico, y se distingue muy bien el tipo de verdad que nos comunican, que es una verdad de salvación y no una verdad científica: no es cierto que el sol se detuviera para que Israel venciera a sus enemigos (en todo caso se tendría que haber detenido el movimiento de rotación de la tierra sobre su eje, cosa que ignoraba el autor del texto); pero sí es cierto que Dios ha salvado a Israel y ha estado a su lado de manera extraordinaria en todas las circunstancias adversas de su historia.
Los Testigos de Jehová tienen otro “caso Galileo” con las transfusiones de sangre. Algunos hacen una lectura literal de los textos bíblicos referentes a la importancia de la sangre para la vida humana, en clara contradicción con lo que dice la ciencia actual: que la vida humana no está en ningún fluido corporal, sino en todo el cuerpo humano; una vida humana que es más que materia, es también y fundamentalmente espíritu. Y es que cuando se escribieron esos textos bíblicos, no se sabía que la sangre circulaba por el cuerpo, no se supo hasta muchos siglos después, y mucho menos se imaginaban los autores que podrían realizase transfusiones de sangre. Cuando salta a la sociedad una noticia en la que esa creencia ha puesto en riesgo alguna vida humana, genera un rechazo frontal y absoluto, y los testigos de Jehová son vistos como personas retrógradas, ignorantes y sectarias, con una visión de la vida totalmente desfasada y peligrosa.
Creo que con la homosexualidad estamos ante otro “caso Galileo”. Y me explico. Hoy en día la ciencia médica, biológica, psiquiátrica, etc., nos dice que la homosexualidad es una condición sexual y no una opción sexual. Y esta distinción es fundamental. La homosexualidad no es una orientación sexual elegida por una persona, sino recibida por la misma, exactamente igual que la heterosexualidad. Hoy la ciencia nos dice que en la orientación sexual de una persona han intervenido factores genéticos, ambientales, sociales, educativos, etc. y que cuando esta orientación ha madurado, debe ser plenamente aceptada, sin ninguna reserva, para que sea posible un desarrollo equilibrado de la personalidad.
Esta visión de la homosexualidad es la que está detrás de las Leyes que distintos Estados han aprobado reconociendo igualdad de derechos a los homosexuales y permitiéndoles incluso el matrimonio. Leyes que ponen fin a una discriminación y a una persecución y desprecio que los homosexuales han soportado durante siglos. Hoy en día el homosexual es visto en nuestra sociedad como una persona, no como alguien que padece una enfermedad o ha hecho una opción sexual pervertida. Pensar así sólo es posible si ignoramos todo lo que la ciencia actual nos ha ayudado a entender de la homosexualidad.
La homosexualidad empieza a ser estudiada por la ciencia médica a finales del siglo XIX, y claro está, es vista como una patología, como una enfermedad, como una opción del individuo en contra de su naturaleza. (Permitidme abrir un paréntesis. Hoy en día la ciencia nos dice que la homosexualidad es tan natural como la heterosexualidad, y que no sólo se da entre humanos, sino entre una gran diversidad de animales: delfines, ciervos, chimpancés, elefantes, aves, insectos, etc.).
Pues bien, la ciencia empezó estudiando la homosexualidad como una enfermedad, y han sido necesarios muchos estudios a favor y en contra, mucho debate científico, con amplia participación de todos los agentes sociales, de las iglesias, de distintas organizaciones de todo tipo, etc. para que cambiara radicalmente el modo de evaluar la homosexualidad. La primera asociación científica que eliminó a la homosexualidad de la lista de enfermedades, fue la prestigiosa Asociación de Psiquiatría Americana (APA), en 1974, y en su seno comenzó una “guerra” el sector minoritario para que volviera a incluirse en la lista de trastornos, patologías o enfermedades. No lo consiguió, al contrario, en 1986 fue ratificada esa decisión aprobada en 1974 por la mayoría de sus miembros.
A partir de los últimos años del siglo XX hemos asistido a declaraciones similares de diversas organizaciones científicas. La Organización Mundial de la Salud eliminó en 1990 a la homosexualidad de su lista de Enfermedades y otros Problemas de Salud; la Asociación Médica Norteamericana, la Asociación de Psicología Norteamericana, etc. han actuado de la misma manera. Pero no sólo los profesionales de la ciencia, sino que las leyes y los gobiernos de los países de nuestro entorno social y cultural, corroboran esta visión de la homosexualidad y adoptan las mismas medidas que la Organización Mundial de la Salud. Así lo hizo el Reino Unido en 1994, o la Sociedad China de Psiquiatría en 2001, etc.
En nuestra sociedad la homosexualidad es vista como una condición sexual, no como una opción sexual; y por lo tanto el homosexual tiene los mismos derechos y deberes que el heterosexual a la hora de vivir su sexualidad de una manera plena y enriquecedora. La condición sexual del homosexual no puede ser objeto de discriminación ni de menosprecio de ningún tipo, pues sería como discriminar o despreciar a alguien por el color de su piel o por su etnia. Creo que nuestra sociedad está horrorizada con la discriminación y la persecución que han sufrido los negros, los judíos, etc. por su condición étnica; al igual que todavía, en muchas sociedades, son menospreciados y marginados los homosexuales por su condición sexual.
Y ahora viene “la gran pregunta” de nuestras iglesias: ¿Y qué dice la Biblia?
Y la respuesta es clara y rotunda: nada, absolutamente nada; la Biblia no dice nada de la homosexualidad, pues cuando se escribió desconocía que existiera. La Biblia no dice nada de la condición homosexual, como tampoco dice nada de la circulación de la sangre, ni dice que el sol gire alrededor de la tierra, a no ser en un lenguaje coloquial y no científico.
La Biblia no habla de la homosexualidad, la Biblia habla sólo de actos homosexuales, y además actos homosexuales vistos como manifestación y expresión de una actitud profunda del corazón, actos homosexuales que son fruto de la codicia y la lascivia del ser humano, no manifestación del amor y de la ternura entre dos personas. Cuando fueron escritos esos textos, ni siquiera podían imaginar sus autores que los actos homosexuales fueran, al igual que los heterosexuales, manifestación del amor y del compromiso entre dos personas.
Esto se ve claramente cuando los leemos en su contexto histórico; podemos comprobar entonces que en ellos se habla de los actos homosexuales, o bien como actos que transgreden las leyes de pureza del pueblo (cf. Lv. 15,16-20 y Lv. 20,18 antes de leer Lv. 20,13, en donde se dicta pena de muerte, tanto al que tiene relaciones sexuales con mujer que tenga el periodo, como al que lo hace con otro hombre; la razón en el primer texto que cito, en el que se nos habla de la impureza del semen y de la sangre); o bien como actos realizados en un contexto de egoísmo y autosuficiencia humana, de búsqueda de placeres extremos y de experiencias orgiásticas, de situaciones en las que los seres humanos desean transgredir todos los límites e ir más allá de lo conocido en una carrera desenfrenada tras el placer y la autosatisfacción.
Y este contexto bíblico hay que tenerlo muy presente a la hora de leer esos textos, pues resulta una gran injusticia utilizarlos para condenar los actos homosexuales de una pareja homosexual que se ama y se respeta; esa utilización sería equivalente a la de aquel que utilizara la condena bíblica de la promiscuidad y la prostitución para condenar los actos sexuales de una pareja heterosexual. Y no debe ser así, la Biblia tiene en gran estima los actos sexuales de aquellos que se aman y se respetan.
Me gustaría exponer brevemente lo que he dicho anteriormente, analizando el que considero más conocido, y el que de manera más amplia nos habla de los actos homosexuales en la sociedad greco-romana del siglo I, el texto de la carta de Pablo a los Romanos, en su capítulo 1.
Es claro el contexto en el que Pablo habla de estos actos: son manifestación de la arrogancia de los seres humanos, que en su rechazo del Creador han caído en la idolatría de sí mismos y en la adoración de sus propias obras, de sus cuerpos…, y “Dios los ha dejado a merced de sus bajos instintos, de modo que ellos se degradan a sí mismos. Este es el fruto de haber preferido la mentira a la verdad de Dios, de haber adorado a la criatura en vez de al Creador” (vs.24-25).
Los destinatarios de la carta sabían muy bien de qué hablaba Pablo. Tanto en Corinto, desde donde escribe Pablo, como en Roma, habían adquirido mucha fama los cultos de Mitra, Afrodita, Cibeles, etc. Contaban con muchos santuarios y un gran número de fieles que participaban en ritos orgiásticos con los sacerdotes y sacerdotisas de los mismos. En los actos de culto de estos santuarios era habitual mantener relaciones sexuales con los prostitutos sagrados y participar en actos tanto heterosexuales como homosexuales; es más, incluso era habitual que las sacerdotisas utilizaran elementos “fálicos” para penetrar a otras mujeres. Es este contexto el que tiene en mente Pablo cuando describe los actos homosexuales de sus contemporáneos.
Son manifestación de la idolatría, de un corazón entenebrecido que no ha reconocido a su Creador y “profesando ser sabios, se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles” (vs.22-23). Sí, los templos de estas divinidades estaban llenos de imágenes de dioses, diosas, gatos, chacales, cocodrilos, serpientes, Isis, Osiris, Anubis, etc.
Pablo está haciendo referencia a algo muy conocido en su medio ambiente, la polémica judía contra la idolatría y sus consecuencias. Algo que describe de manera muy similar el libro de Sabiduría en sus capítulos 13 y 14, libro que no está en las biblias protestantes pero si en las católicas, escrito unos siglos antes que la carta de Palo y cuyo uso era habitual en aquella época.
Pues bien, es la idolatría la que genera todo tipo de perversiones humanas, dirá Pablo:
“Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza; y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío” (vs.26-27).
Y no puedo dejar de mencionar algo que pone claramente de manifiesto las ideas preconcebidas con las que leemos los textos bíblicos. Estoy convencido que muchos de nosotros, cuando leemos la primera parte del texto que he citado anteriormente, pensamos que Pablo se está refiriendo al lesbianismo. Si leemos que “sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza”, inmediatamente pensamos que está condenando actos homosexuales entre mujeres. Pues bien, parece que no es así. Al menos durante los primeros cuatro siglos del cristianismo, los que comentan este pasaje no lo interpretan así. Todos los comentarios que tenemos de este texto, de Clemente, de Orígenes, de Agustín, etc., dicen que Pablo no está hablando de lesbianismo, sino de mujeres que tienen relaciones anales con personas del sexo opuesto.
Es imprescindible para interpretar los textos bíblicos tener en cuenta la sociedad en la que están escritos, sus costumbres sexuales, sus ritos sagrados. Era habitual en la sociedad greco-romana que muchos hombres tuvieran relaciones sexuales con varones jóvenes y esbeltos que estaban al servicio de la casa, y descuidaran a sus esposas; algo tan incomprensible para nuestra sociedad como esos actos de prostitución sagrada de los que hemos hablado. Es imprescindible tener en cuenta todo esto para no hacer un uso injusto de los mismos y condenar a inocentes.
Hermanos, la Biblia no dice nada de la condición homosexual, pero sí tiene mucho que decir a las personas homosexuales, lo mismo que a las heterosexuales: que vivan plenamente su sexualidad, pues es un don divino al servicio de la comunicación humana en el amor, el compromiso y el cuidado mutuo.
Cuando en nuestra sociedad los homosexuales ocupan puestos de responsabilidad en la Administración de Justicia, en el Gobierno, en los ayuntamientos, etc. Cuando destacados artistas, actores, cantantes, etc. viven su condición homosexual con toda naturalidad y sin ninguna discriminación. Cuando nuestros gobiernos aprueban leyes para que incluso en el ejército sea reconocida la condición homosexual… Cuando todo esto sucede en nuestra sociedad, no podemos nosotros en las iglesias seguir hablando de opción homosexual y de perversión homosexual, en contra de lo que afirma la ciencia, y reconoce la mayoría de nuestra sociedad.
Y es que si nuestra sociedad actúa así, si nuestros políticos aprueban estas leyes, no es porque sean unos inmorales que no tienen en cuenta lo que es bueno y justo; sino porque han aceptado lo que la ciencia dice acerca de la homosexualidad y buscan superar la discriminación y la marginación que han sufrido durante siglos nuestros hermanos homosexuales.
Creo que también nosotros en las iglesias debemos aceptar lo que dice la ciencia sobre la homosexualidad; y más cuando, como hemos visto, la Biblia no dice absolutamente nada de ello. Bueno sí, nos anima a respetar y amar a todo aquel que es despreciado y marginado. Pero, por favor hermanos, no incluyamos a los homosexuales en el conjunto de los “pecadores” que debemos amar, NO; tal y como creo haber expuesto en este artículo, el homosexual es un ser humano que ha recibido de Dios su condición sexual y está llamado a aceptarla y vivirla en el amor, con sus riesgos y sus grandezas, exactamente igual que el heterosexual.
¿Cuánto tiempo le llevará a la iglesia reconocer lo que la ciencia nos dice acerca de la homosexualidad? ¿Cuántos “Galileos” tendrán que arder en las hogueras de nuestras inquisiciones? ¿Cuánto dolor nos llevará aceptar que la Biblia no puede ser utilizada como un arma arrojadiza, como un Código Penal? Espero que no sea tanto como para que nuestra sociedad termine por considerarnos una secta, y no sea capaz de escuchar de nosotros el mensaje de vida plena que sólo la fe de Jesucristo hace posible.
Juan Sánchez Núñez.

COMUNICADO POR EL RESPETO AL DERECHO A LA VIDA.



Al Pueblo Venezolano:

COMUNICADO POR EL RESPETO AL DERECHO A LA VIDA.

La Coalición LGBTI Venezolana conformada por Venezuela Diversa Asociación Civil, Comunidad Metropolitana Asociacion Civil e individualidades que trabajan por los derechos humanos de aquellos sectores excluidos en razón de su orientación sexual, identidad y/o expresión de género, etnia, posición politica, orientación religiosa, condición laboral, estado de salud, posición economica, o por diferencias de cualquier indóle, a la opinión pública:

Considerando que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela consagra en su artículo 43º que el derecho a la vida es inviolable para todas las personas sin distinción de ningún tipo. Así mismo que el Estado venezolano ha firmado y ratificado varios instrumentos internacionales relacionados con este derecho.

Recordando que el derecho a la vida guarda estrecha relación con los demas derechos humanos mediante los principios de indivisibilidad e interdependencia.

Por ello condenamos la violencia por orientación sexual e identidad de género la cual es un claro indicador de la vulneración de derechos humanos de las personas transexuales, transgéneros, travestis, intersexuales, gays, lesbianas y bisexuales. Estamos hablando de la violación del derecho a la vida, a la integridad personal, a la seguridad ciudadana; así como el libre desarrollo de la personalidad. Que en definitiva agravan el derecho a la vida por el considerablemente incremento de la impunidad y de la violencia en todos los ambitos sociales.

Repudiamos el asesinato de Samantha Nazareth Rendon de 23 años quien luego de recibir multiples impactos de bala fallece en la Parroquia Coche de Caracas el dia 23 de Julio, acto de criminalidad ligado a la discriminación por orientación sexual e identidad de género, siendo este el cuarto ocurrido en lo que va de año en contra Personas Trans.

Manifestamos que la violación estructural del derecho a la No Discriminación, de las personas transexuales, transgéneros, intersexuales, gays, lesbianas y bisexuales son producto de factores coyunturales y un trasfondo cultural heterosexista, patriarcal y machista propio del ámbito regional latinoamericano.

Expresamos que la vulnerabilidad de las personas transexuales, transgéneros, travestis, se ve acrecentada por el hecho de la falta de reconocimiento de una identidad legal acorde con su identidad físico-psico-social, de lo que deriva el cercenamiento de casi todos los más elementales derechos fundamentales: el derecho a la educación, a la salud, a la seguridad, al trabajo, a la libre circulación, a gozar de una vivienda digna, lo que conduce a que la gran mayoría no tenga otra opción de sobrevivencia que en el área del trabajo sexual, particularmente en la calle; hecho éste que, a su vez, acrecienta las vulnerabilidades en el área de la seguridad personal y de la salud.

Solicitamos por tanto:

· Al Estado y sus Instituciones:

· Que el Estado tome las medidas pertinente para proteger y garantizar el derecho a la vida de todas las personas, sin distingo alguno a fin de garantizar la inviolabilidad del derecho a la vida y brindar proteción a todas las personas o los grupos más vulnerables victimas de cualquier forma de discriminación y exclusión social.

· Que se investigue de manera exhautiva, inmediata e imparciar todos aquellos casos de violación al derecho a la vida.

· La investigación y prevención de los crímenes cometidos especialmente a las personas históricamente más vulneradas y excluidas de nuestro país, entendiendo que estos asesinatos podrian ser perpretrados por parte de personas o grupos organizados que con alevosía y premeditación, los cuales podemos calificar de crímenes de odio.

· La designación de un equipo de fiscales especiales para la investigación de diferententes actos de criminalidad, violencia y asesinatos perpretados en razon de la orientación sexual identidad y/o expresión de género.

· Que la Asamblea Nacional adelante la tipificación de la categoria “crímenes de odio” en Código Penal Venezolano.

Finalmente a las Venezolanas y los Venezolanos:

· Nos solidarizamos con todas aquellas personas pertenecientes al movimiento campesino y sindical, con casos de asesinados por sicariato y por la acción de funcionarios policiales, así como con los diferentes Comités de Victimas de abuso policial que existen en el país y las centenares de familias venezolanas en duelo por la violencia, dejando de manifiesto que nuestras luchas estan vinculadas porque entendemos que estamos aún bajo un modelo opresor que si bien intentamos transformar, en ese espacio de tiempo sigue cobrando la vida de las personas más vulnerables en nuestro país.

En Caracas, a los veinticuatro días del mes de julio 2011.

Cesar Sequera Núñez

Comunidad Metropolitana A.C

Yonatan Matheus

Venezuela Diversa A.C


Voceros de la Coalición LGBTI Venezolana

Organizaciones, movimientos y/o personas que deseen aderirse comunicarse a:

colaicionlgbtivenezolana@gmail.com venezueladiversa@gmail.com icmmisioncaracas@gmail.com

viernes, 22 de julio de 2011

El “complejo de Dios” de la modernidad.


La crisis actual no es solo una crisis de escasez creciente de recursos y de servicios naturales. Es fundamentalmente la crisis de un tipo de civilización que ha colocado al ser humano como “señor y dueño” de la naturaleza (Descartes). Ésta, para él, no tiene espíritu ni propósito y por eso puede hacer lo que quiera con ella.

Según el fundador del paradigma moderno de la tecnociencia, Francis Bacon, el ser humano debe torturarla hasta que nos entregue todos sus secretos. De esta actitud se ha derivado una relación de agresión y de verdadera guerra contra la naturaleza salvaje que debía ser dominada y “civilizada”. Surgió así también la proyección arrogante del ser humano como el “Dios” que domina y organiza todo.

Debemos reconocer que el cristianismo ayudó a legitimar y a reforzar esta comprensión. El Génesis dice claramente: “llenad la Tierra y sujetadla y dominad sobre todo lo que vive y se mueve sobre ella” (1,28). Después se afirma que el ser humano fue hecho “a imagen y semejanza de Dios” (Gn 1,26).

El sentido bíblico de esta expresión es que el ser humano es lugarteniente de Dios, y como Éste es el señor del universo, el ser humano es el señor de la Tierra. Él goza de una dignidad que es solo suya: la de estar por encima de los demás seres. De aquí se generó el antropocentrismo, una de las causas de la crisis ecológica. Finalmente, el monoteísmo estricto suprimió el carácter sagrado de todas las cosas y lo concentró sólo en Dios.

El mundo, al no poseer nada de sagrado, no necesita ser respetado. Podemos modelarlo a nuestro gusto. La moderna civilización de la tecnociencia ha ocupado todos los espacios con sus aparatos y ha podido penetrar en el corazón de la materia, de la vida y del universo. Todo venía envuelto con el aura del “progreso”, una especie de recuperación del paraíso, en otro tiempo perdido, pero ahora reconstruido y ofrecido a todos.

Esta visión gloriosa empezó a derrumbarse en el siglo XX con las dos guerras mundiales y otras coloniales que produjeron doscientos millones de víctimas. Cuando se perpetró el mayor acto terrorista de la historia, las bombas atómicas lanzadas sobre Japón por el ejército estadounidense, que mataron a miles de personas y destruyeron la naturaleza, la humanidad se llevó un susto del cual no se ha repuesto hasta hoy. Con las armas atómicas, biológicas y químicas construidas después, nos hemos dado cuenta de que no necesitamos a Dios para hacer realidad el Apocalipsis.

No somos Dios y querer serlo nos lleva a la locura. La idea del hombre queriendo ser “Dios” se ha transformado en una pesadilla. Pero él se esconde todavía detrás del “tina” (there is no alternative) neoliberal: “no hay alternativa, este mundo es definitivo». Ridículo. Démonos cuenta de que «el saber como poder” (Bacon) cuando se realiza sin conciencia y sin límites puede autodestruirnos.

¿Qué poder tenemos sobre la naturaleza? ¿Quién domina un tsunami? ¿Quién controla el volcán chileno Puyehe? ¿Quién frena la furia de las inundaciones en las ciudades serranas de Río? ¿Quién impide el efecto letal de las partículas atómicas de uranio, de cesio y de otros elementos, liberadas por las catástrofes de Chernobyl y de Fukushima? Como dijo Heidegger en su última entrevista a Der Spiegel: “sólo un Dios podrá salvarnos”.

Tenemos que aceptarnos como simples criaturas junto con todas las demás de la comunidad de vida. Tenemos el mismo origen común: el polvo de la Tierra. No somos la corona de la creación, sino un eslabón de la corriente de la vida, con una diferencia, la de ser conscientes y con la misión de “guardar y cuidar el jardín del Edén” (Gn 2,15), es decir, de mantener las condiciones de sostenibilidad de todos los ecosistemas que componen la Tierra.

Si partimos de la Biblia para legitimar la dominación de la Tierra, tenemos que volver a ella para aprender a respetarla y a cuidarla. La Tierra generó a todos. Dios ordenó: “Que la Tierra produzca seres vivos, según su especie” (Gn 1,24). Ella, por lo tanto, no es inerte; es generadora, es madre. La alianza de Dios no es solo con los seres humanos. Después del tsunami del diluvio, Dios rehizo la alianza “con nuestra descendencia y con todos los seres vivos” (Gn 9,10). Sin ellos, somos una familia menguada.

La historia muestra que la arrogancia de “ser Dios”, sin nunca poder serlo, sólo nos trae desgracias. Bástenos ser simples criaturas con la misión de cuidar y respetar a la Madre Tierra.+ (PE)


Por Leonardo Boff.

Brasil.

domingo, 10 de julio de 2011

COMUNICADO ICM Y VENEZUELA DIVERSA A.C




La Iglesia de la Comunidad Metropolitana y Venezuela Diversa Asociación Civil en los 200 años de la Independencia Patria y en el marco de la 11ª Marcha Nacional del Orgullo LGBTI Caracas 2011 donde como movimiento, muchas/os iran a manifestar su diversidad escogiendo unas/os la parte más fiestera del evento, otras/os la parte más reivindicativa, por ello no podemos dejar de decir:

Que el espíritu de las Mujeres y Hombres que alzaron su voz y puños para revelarse contra un sistema político social que les oprimía impediendoles vivir en libertad, sea el motor que desde hoy impulse a Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales para levantamos contra el sistema heterosexista, patrialcal y machista que por años ha mantenido secuestrados nuestros cuerpos impidiendo, prohibiendo y condenando nuestas formas de amar, sentir, y vivir nuestra orientación sexual e identidad de genero.

A los Poderes Ejecutivo, Judicial, Legislativo y Moral que cumplan con sus obligaciones de garantizar el respeto, el pleno y libre ejercicio de los derechos humanos de las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales sin permitir injerencia de creencias y argumentos religiosos, símbolos religiosos o dogma de fe, aunque fueran creídos por la totalidad de las/os ciudadanas/os, para imponérselos al resto de la sociedad, como decisión política para detener el avance de los pueblos a mejores condiciones de vida.

Instamos a las/os parlamentarias/os que cumplan con sus responsabilidades de legislar asumiendo efectivamente su compromiso con los derechos humanos, y que al igual que está ocurriendo en el resto de los países de la región latinoamericana y del mundo, eliminen definitivamente la discriminación legal que existe en Venezuela en contra de las personas LGBTI en razón de su orientación sexual e identidad de género.

A la sociedad venezolana le decimos que sus esfuerzos por consolidar los valores de la libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común, la convivencia y el disfrute de los derechos humanos para esta y las futuras generaciones seran en vano mientras no se logre avanzar en la erradicación de la injusticia y exclusión social y todas la formas de discriminación incluidas las basadas en la orientación sexual e identidad de género.

Al movimiento LGBTI y sus organizaciones que llego la hora de trabajar desde la unidad verdadera para ganar con dignidad el reconocimiento de nuestros derechos humanos, sin entregar la lucha de nuestros antecesores y predecesores a ninguna corriente ideológica excluyente de carácter partidista, religiosa, autoritaria y otras… que pretenda negar el avance por nuestra ciudadanía plena.

A las Personas LGBTI que no se involucran en los diferentes espacios de lucha y que la mayoria de las veces prefieren no participar, ya sea porque no lo desean o porque siguen dentro del armario, el llamado es a no quedarse de brazos cruzados, ya que este momento historico requiere de la participación activa y protagónica de cada una/o de ustedes no es tiempo para rendirse.

En Caracas a los diez días del mes de julio de 2011.



Cesar Sequera Núñez Yonatan Matheus

Líder Pastoral Director General Venezuela Diversa A.C

Iglesia Comunidad Metropolitana



Religión, Homosexualidad y Activismo

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