“Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mira, está compuesta de matices.

Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez.”

Walter Riso.

viernes, 17 de septiembre de 2010

En busca de una Espiritualidad Homosexual.

Existe una espiritualidad homosexual? O dicho de otra forma: ¿vivimos los homosexuales una espiritualidad diferente a la de los heterosexuales? Algunas personas sostienen que sí, que al igual que existe una espiritualidad femenina diferente a la masculina, existe una homosexual frente a la heterosexual. Las razones que se esgrimen son diversas, entre ellas, que la espiritualidad es algo tan íntimo, que se vive de forma diversa según las características personales. Sobre todo cuando estas características se han convertido en un signo de identidad relevante dentro de nuestra sociedad.

Es cierto que nuestras particularidades y experiencias nos marcan a la hora de vivir la fe, sin embargo como protestantes no podemos obviar la importancia tan determinante que tiene la Biblia en todo esto. Y aquí es donde reside la gran dificultad, puesto que el texto bíblico es claramente heteronormativo. Aún así, tendríamos que reconocer que la heteronormatividad no es la única dificultad para el creyente de hoy al acercarse a la Biblia, existen otras como el androcentrismo. Cosa que no ha impedido a las mujeres articular su visión particular de Dios de una forma clara y comprensible, en beneficio del conjunto de creyentes. ¿Podremos hacer nosotros lo mismo?

Además, otro de los grandes problemas en todo esto, es que chocamos con una estructura religiosa fuertemente heterosexista que se resiste a ser cuestionada, y que nos recuerda que la existencia de una espiritualidad cristiana homosexual fuerza excesivamente los principios de la escritura. Ante esta opinión, estaría bien recordar que nadie está libre de ideología, y que la única forma de criticar una de ellas, es situarse en otra. ¿Sólo la teología que surge de una experiencia homosexual está influida por su contexto? ¿Tan poco relevante es la heterosexual? ¿Podrían afirmar rotundamente que algunos principios cristianos que ellos consideran inamovibles, no han sido influidos por su género u orientación sexual? Me cuesta creer que sólo las personas heterosexuales tengan la capacidad de leer de forma neutra y pura el texto bíblico.

La heteronormatividad es una construcción sociopolítica que, al igual que muchas otras, recorre la Biblia de principio a fin. Por eso mismo, y como hemos dicho ya, determina la experiencia cristiana protestante. ¿Cómo deconstruirla? ¿Cómo liberar al texto bíblico de este lastre? ¿Cómo hacer que los creyentes dejen de leer como algo lógico la exclusión de las personas homosexuales? ¿Cómo desnaturalizar, no sólo unos cuantos textos inhumanos, sino una visión bíblica de la sexualidad que atenta contra la diversidad en la creación de Dios? Hay que reconocer que la tarea es complicada, aunque no por ello imposible.

Al hablar de homosexualidad y cristianismo rápidamente surgen textos como: “Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos (1)”. Una interpretación que surgiese de una experiencia homosexual no pondría la condena por encima del sufrimiento. Más bien denunciaría la utilización del nombre de Dios por parte de la religión, para ejercer un control social a favor de los intereses de las mayorías. Para pasar después a dignificar a todas las personas asesinada, torturada o rechazada, por la influencia de textos como éste a lo largo de la historia. Dios está siempre al lado de la víctima, esa es la convicción profunda del cristianismo, ése es el mensaje del Cristo crucificado. A la palabra del Dios opresor no se le puede dar más credibilidad que a la del Dios de los oprimidos.

Más controversia han producido las diferentes voces que en los últimos años han defendido la homosexualidad de Jesús. Aunque a simple vista pueda parecer una afirmación estrambótica, que como muchas otras aplica a Jesús categorías modernas, su fuerza reside en que pone al descubierto la utilización de la figura de Jesús para defender el sistema heteronormativo. Algo similar a lo que ya antes había apuntado tan acertadamente la teología feminista: “cuando Dios es visto como hombre, los hombres son presentados como Dios”. Y a lo que evidentemente nos oponemos.

Ante esta apropiación ilegítima no creo que la persona homosexual deba claudicar, y al leer textos como: “Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús (2)”, puede alegrarse viendo como Jesús no renunció a amar a las personas de su mismo sexo, e incluso que a uno de esos discípulos lo amó de una forma diferente. Eso es lo que parecen decir los seguidores de Jesús cuando llaman a uno de ellos El discípulo amado. Debería también observar sin censuras la imagen que nos proporciona este texto, la de un Jesús que permite que otro hombre le muestre su amor, y que no ve en la afectividad entre personas del mismo sexo ninguna amenaza. Jesús vive el amor con personas de su mismo sexo de forma abierta y desinhibida.

De todas formas no deberíamos imponer ninguna lectura gay o lesbiana como correcta. En primer lugar porque las personas homosexuales somos diversas, y no compartimos una única forma de ser, sentir, o de situarnos ante Dios y el mundo. Por lo que la diversidad ha de ser una característica irrenunciable de la espiritualidad homosexual bien entendida. Y en segundo lugar, porque nunca hay que olvidar que también nuestra interpretación es parcial, condicionada y está expuesta a ser corregida. Nadie puede proponer una interpretación definitiva de la Biblia. Así que tendríamos que estar más que conformes, con una que ilumine nuestro día a día.

Pero siendo conscientes de todas las limitaciones, hay que reafirmarse en el principal sentido que actualmente tiene una espiritualidad homosexual, y que no es otro que el de enfatizar la experiencia de liberación frente a los que pretenden que vivamos oprimidos. Trabajando, en la medida de nuestras posibilidades, para ensanchar hasta el infinito los entornos donde poder vivir más libremente. Algo que posee un sentido netamente evangélico, porque el punto de partida de cualquier espiritualidad cristiana es la libertad. Sólo con ella, podemos acercarnos a la heteronormatividad del texto bíblico para desenmascararla, para decir que esta construcción humana no tiene nada que ver con Dios. Ella nos esclaviza, Dios nos libera.


Fuente: Sr. Carlos Osma (Lupa Protestante) http://homoprotestantes.blogspot.com/2010/01/en-busca-de-una-espiritualidad.html

domingo, 22 de agosto de 2010

¿Por qué perdura la Iglesia-poder?



Leonardo Boff, 20-Agosto-2010.

Voy a abordar un tema incómodo, pero ineludible: ¿cómo puede la institución-Iglesia, tal como la he descrito en un artículo previo, con características autoritarias, absolutistas y excluyentes perpetuarse en la historia? La ideología dominante responde: «sólo porque es divina». En realidad, este ejercicio de poder no tiene nada de divino. Era exactamente lo que Jesús no quería. Él quería la hierodulia (servicio sagrado) y no la hierarquia (poder sagrado). Pero ésta última se impuso a través de los tiempos.

Las instituciones autoritarias suelen tener una misma lógica de autorreproducción. Con la Iglesia-institución no es diferente.

En primer lugar, ella se considera la única verdadera y quita el título de «iglesia» a todas las demás. Luego establece unos criterios rigurosos de pertenencia: un pensamiento único, una única dogmática, un único catecismo, un único derecho canónico, una única forma de liturgia. No se tolera la crítica ni la creatividad, consideradas negativas o denunciadas como creadoras de una Iglesia paralela o de otro magisterio.

En segundo lugar, se usa la violencia simbólica del control, de la represión y del castigo, frecuentemente a costa de los derechos humanos. Fácilmente el cuestionado es marginado, se le niega el derecho a predicar, a escribir y a actuar en la comunidad. Durante su mandato como presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el entonces cardenal Joseph Ratzinger castigó a más de cien teólogos. Con esta misma lógica de no perjudicar el buen nombre de la Iglesia, los pecados y crímenes de los sacerdotes pedófilos u otros delitos, como los financieros, se mantienen ocultos, sin el menor sentido de justicia hacia las víctimas inocentes.

En tercer lugar, se practica el culto a la personalidad y casi se idolatran las autoridades eclesiásticas, principalmente el Papa a quien se considera «dulce Cristo en la Tierra». Pienso para mi interior: ¿qué dulce Cristo sería el Papa Sergio (904), asesino de sus dos predecesores, o el Papa Juan XII (955), elegido a la edad de 20 años, adúltero y muerto por el marido traicionado, o peor, el Papa Benedicto IX (1033), elegido con 15 años de edad, uno de los más criminales e indignos de la historia del papado, llegando a vender la dignidad papal por 1000 liras de plata?

En cuarto lugar, se canonizan figuras cuyas virtudes se encuadran en el sistema, como la obediencia ciega, la continua exaltación de las autoridades y el «sentir con la Iglesia (jerarquía)», muy al estilo fascista según el cual «el jefe (Duce, o Führer) siempre tiene razón».

En quinto lugar, hay personas y cristianos de naturaleza autoritaria que aprecian por encima de todo el orden, la ley y el principio de autoridad en detrimento de la lógica compleja de la vida que tiene sorpresas y exige tolerancia y adaptaciones. Ellos secundan este tipo de Iglesia así como los regímenes políticos autoritarios y dictatoriales. Es más, hay una estrecha afinidad entre los regímenes dictatoriales y la Iglesia-poder, tal como se ha podido ver con los dictadores Franco, Salazar, Mussolini, Pinochet y otros. Los sacerdotes conservadores fácilmente son nombrados obispos y los obispos fidelísimos a Roma son promovidos, fomentando el servilismo. Este bloque histórico-social-religioso ha cristalizado, garantizando la continuidad de este tipo de Iglesia.

En sexto lugar, la Iglesia-poder conoce el valor de los ritos y símbolos, pues refuerzan la identidad conservadora, pero cuida menos sus contenidos, con tal que se mantengan inalterables y sean estrictamente observados.

En razón de esta rigidez dogmática y canónica, la Iglesia-institución no es vivida como hogar espiritual. Muchos emigran. Dicen sí al cristianismo y no a la Iglesia-poder con la cual no se identifican. Se dan cuenta de las distorsiones hechas a la herencia de Jesús que predicó la libertad y exaltó el amor incondicional.

No obstante estas patologías, tenemos figuras como el Papa Juan XXIII, don Helder Câmara, don Pedro Casaldáliga, don Luiz Flávio Cappio y otros, que no reproducen el estilo autoritario, ni se presentan como autoridades eclesiásticas sino como pastores en medio del Pueblo de Dios. Pero, a pesar de estas contradicciones, hay un mérito que es importante reconocer: este tipo autoritario de Iglesia nunca ha dejado de trasmitir los evangelios, aunque sea negándolos en la práctica, permitiéndonos así el acceso al mensaje revolucionario del Nazareno. Ella predica la liberación, pero generalmente son otros los que liberan.

sábado, 21 de agosto de 2010

Tú eres mi hijo.


En el camino de regreso a casa, luego de un viaje, una familia sufrió un grave accidente. La hija quedó discapacitada; no podía caminar sin ayuda de muletas, y comenzó a sufrir un gran complejo de inferioridad. Cuando ella se sentaba a la mesa, lloraba si poder comer y su padre era el único que podía consolarla. Él también sufrió daño y tenía que usar muletas. Su padre, al sufrir la misma discapacidad, podía comprenderla y consolarla. Con el apoyo y amor de su padre, ella terminó los estudios secundarios, pasó la pubertad sin mayores problemas e ingresó a la universidad.
Un día, cuando la hija volvía a casa de celebrar su ingreso a la universidad, recibió un gran impacto. Ella vio que un niño corría hacia la calle donde venia un coche. En ese momento, sucedió algo increíble. El padre, al ver la escena, tiró las muletas y corrió a toda velocidad hacia el niño. Ella no podía creer lo que estaba viendo. “! Mi papá está corriendo sin muletas!”.
Su madre, que estaba junto a ella, no se veía muy sorprendida, y le dijo: “Sabía que este día iba a llegar. En realidad, tu padre no necesita muletas para caminar. Pero, durante estos últimos cuatro años, él actuó como si la necesitara. Dijo que sólo teniendo el mismo dolor, podía consolarte”. Los protagonistas del amor más profundo son los padres. Dios Padre nos amó de esta manera, y aun mucho más.

Ya conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que aunque era rico, por causa de ustedes se hizo pobre, para que mediante su pobreza ustedes llegaran a ser ricos.
2 Corintios 8:9

viernes, 20 de agosto de 2010

Proponen legislar a favor de la diversidad sexual.

La Red Lgbt de Venezuela, constituida desde el 27 de septiembre de 2009, para lograr una mayor incidencia publica y política por las personas de la diversidad sexual: Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, Transgéneros, Travestis e Intersexuales de Venezuela, presenta sus propuestas a los candidatos que irán a la elección del 26-S.

-Ley Antidiscriminación: Que contemple la prohibición expresa de la discriminación por orientación sexual e identidad de género en todos los ámbitos de la vida social y elimine de la legislación vigente todas las leyes u otros actos que niegan o limitan a las personas LGBTI, directa o indirectamente el goce de derechos tales como:

  • El derecho al disfrute universal de los derechos humanos, lo que implica el cese de legislaciones que segregan a las personas LGTBI, y la obligación del Estado Venezolano de garantizar ese goce y disfrute.
  • El derecho a la igualdad y la no discriminación.
  • El derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica (que incluye que “ninguna persona sea obligada a someterse a procedimientos médicos, incluida la cirugía de reasignación de sexo, esterilización o terapia hormonal para el reconocimiento legal de su identidad de género”).
  • El derecho a gozar del más alto nivel posible de salud y a la protección frente a abusos médicos.
  • El derecho a la vida, a la integridad moral y a la seguridad personal, que incluye la protección del Estado ante todo tipo de amenazas de violencia.
  • El derecho a la privacidad y a no ser detenido o detenida de manera arbitraria - el derecho a un juicio justo y a los recursos y resarcimientos efectivos ante violaciones de derechos humanos.
  • El derecho un trato humano, y a no ser sometida –o a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes con base en la orientación sexual y la identidad de género.
  • El derecho a la seguridad social y otras medidas de protección social, sin discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género.
  • El derecho a la educación, mencionando expresamente el respeto debido a la orientación sexual y la identidad de género.
  • El derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, especificando que “estos derechos no pueden ser invocados por el Estado para justificar leyes, políticas o prácticas que nieguen el derecho a igual protección de la ley o que discriminen por motivo de orientación sexual o identidad de género.”
  • El derecho a la libertad de movimiento y a pedir asilo en caso de persecución por motivo de orientación sexual o identidad de género.
  • El derecho a formar una familia; en este capítulo se afirma: “Existen diversas configuraciones de familias. Ninguna familia puede ser sometida a discriminación basada en la orientación sexual o la identidad de género de cualquiera de sus integrantes”. Además, en los P. de Yogyakarta se recomienda a los Estados que garanticen el acceso a la adopción y a las técnicas de reproducción asistida, y que las leyes reconozcan la diversidad de formas de familia y aseguren que el matrimonio u otras sociedades de convivencia se contraigan sólo por el consentimiento libre y pleno de los cónyuges o parejas.
  • El derecho a participar en la vida pública, particularmente en la formulación de políticas que afecten su bienestar y poder acceder a todos los niveles de la función pública, y de la vida social y cultural
  • Definir la Responsabilidad penal de los funcionarios públicos y agentes privados responsables de las violaciones de derechos humanos o de delitos basados en la orientación sexual e identidad de género.

Todo lo anterior se exige porque los estándares internacionales de protección de Derechos Humanos de las poblaciones LGBTI incluyen, de acuerdo con los principios de Yogyakarta y las decisiones de la ONU, OEA y diferentes cortes internacionales tanto como nacionales así lo contemplan.

-Ley Orgánica de Registro Civil: Realizar una enmienda de los artículos 118 y 120 con el fin de permitir el registro de las parejas de hecho conformadas por dos personas de un mismo sexo, tomando en consideración la sentencia antes mencionada

Ley Orgánica del Registro Civil: Realizar una enmienda de los artículos 146 y 148 para reconocer el derecho del reconocimiento de nombre y sexo de las personas Transgéneros y transexuales, sin necesidad de reasignación genital.

-Ley del Seguro Social: Ampliar la cobertura de la seguridad social a las parejas homosexuales.

Finalmente, esta es apenas una aproximación inicial que esperamos se entienda como un esfuerzo para avanzar en la superación de una situación de vulnerabilidad que nos impide, sobre todo en situaciones de carencia material y de pobreza, el ejercicio de nuestra ciudadanía y de nuestros derechos básicos, derechos estos que muchas veces el resto de la población disfruta sin siquiera pensar en ellos.

Email: redlgbtidevenezuela@gmail.com

sábado, 14 de agosto de 2010

Asexuales, empiezan a salir del armario.


Que yo fuera gay pasó a ser algo totalmente banal cuando descubrimos que a Julio, por ponerle algún nombre, no le interesaba para nada el sexo –pese a ser un chico muy guapo e inteligente-. Nunca lo había hecho y tampoco tenía ganas de probarlo, es más, ni tan siquiera practicaba el onanismo –algunos asexuales si que lo hacen-. En una palabra, no tenía ningún interés.

Pese a todo, Julio quería encontrar una novia como él, que aceptara una vida célibe y no descartaba totalmente tener hijos. Julio era un asexual hetero-romántico, aunque ni él lo sabía.

Con el paso de los años descubrimos que había otros como él, algún homo-romántico, otros bi-románticos y por último los que son totalmente a-románticos.

La historia de Julio me ha venido a la cabeza después de toparme con un artículo del San Francisco Chronicle en el que constatan que los asexuales están empezando a salir del armario y se están organizando.

La asexualidad casi no ha sido estudiada, pero muchos científicos creen que se trata simplemente de otra orientación sexual más, con una prevalencia de entre el 1% y el 2% de la población.

En ningún caso se trata de enfermos, los asexuales no tienen ningún tipo de disfunción sexual, simplemente carecen de deseos.

Actualmente los asexuales, al no disponer de lugares de encuentro específicos, se organizan a través de webs en internet y hacen quedadas, puesto que es mucho más sencillo mantener una relación afectiva con alguien que también es asexual –aunque no imprescindible-.

La asexualidad todavía sigue siendo un fenómeno poco conocido y a causa de ello poco comprendido, por eso es interesante que cada vez haya más voces que públicamente hablen de su falta de apetito sexual como otra forma de ser.

viernes, 13 de agosto de 2010

LA ESPERANZA.


Cuando todo parece terminarse y el panorama es de lo más oscuro, cuando la vida parece haber perdido su significado y no hay más nada que hacer; cuando nos sentimos acorralados por fuerzas superiores a las nuestras, surge la esperanza como recurso final para encontrar un nuevo rumbo, levantar la frente y continuar hacia adelante y renovar los esfuerzos para cumplir con la misión asignada por la vida.

La esperanza es un detonante. Cuando la tenemos se desencadena en nosotros un deseo de luchar, un ánimo especial para afrontar cada una de las actividades cotidianas, incluso las más difíciles. Ella nos permite adquirir el fuerte deseo de seguir adelante cuando nuestras fuerzas nos abandonan y la voluntad necesaria para renunciar a nuestros sueños aún cuando el camino es una cuesta casi imposible de remontar.

Según Nietzsche la esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte y de acuerdo con Séneca una esperanza reaviva otra. Y ambos tienen razón: la esperanza es un detonante para ponernos en marcha y enviarnos a trabajar con fuerza detrás de un ideal. En la práctica trabajamos, nos movemos y actuamos porque tenemos la esperanza de llegar a alguna parte, de lograr un objetivo, de alcanzar una meta o hacer realidad un sueño.

La esperanza nos ayuda a soportar ciertos momentos de la vida en que la dificultad amenaza con destrozarnos el cuerpo y el ánimo. Además, nos brinda consuelo como un bálsamo en la herida y nos ayuda a pasar esos momentos de angustia en que parece que todo terminará y no resistiremos.

Según el diccionario la esperanza es un estado de ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos.

La esperanza conlleva a tener una esperanza en el presente y una expectativa firme en el futuro y tiene una relación cercana con la fe. La esperanza consiste en un deseo y en la creencia firme en que éste se hará realidad. Cuando tenemos fe se apodera de nosotros la convicción de que nuestro deseo YA ha sido concedido. Creer es la base de la esperanza. Convicción y certeza es el sustento de la fe.

La fe tiene el beneficio de que nos lleva a considerar a dios como sustento y a considerar su palabra como cierta, sin ninguna duda. La esperanza nos da un margen para que luchemos con nuestras propias fuerzas y talento en busca de lo que Dios nos ha prometido. Por eso quien tiene esperanza alaba a Dios.Y además seregocija porque cosecha la siembra propia y la de su Creador. La esperanza renueva nuestras fuerzas y las refresca para la cotidiana jornada en que habremos de vernos la cara con sucesos nuevos y desconocidos.La esperanza nos inspira, además, a una vida de pureza y a la perseverancia…es decir a recuperar el equilibrio después de cada tropezón o a levantarse después de cada caída.La esperanza sana el alma desalentada y con seguridad será una amiga fiel que nunca nos abandonará ni desilusionará. Por eso debemos buscarla, crearla, apegarnos a ella y defenderla de quienes por haberla perdido intentan desacreditarla.

La esperanza es el puente que nos tiende Dios cuando el viento sopla en contra y los obstáculos nos impiden ver su gloria. Es el recurso final que el Creador pone a nuestra disposición cuando parece que no tuviéramos ningún recurso a nuestro alcance.

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Religión, Homosexualidad y Activismo

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