“Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mira, está compuesta de matices.

Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez.”

Walter Riso.

sábado, 10 de enero de 2015

El hombre del cántaro.

El primer personaje del evangelio que sale del armario.
Nos dice el autor que dedica este artículo al grupo de personas gays a quienes las iglesias cristianas deben una reparación por haberlas denostado por siglos. Salvador Santos, autor de “Un paso, un mundo”, es especialista en exégesis de Marcos, discípulo y colaborador de Juan Mateos. 
Hay personajes del evangelio cuya notoriedad ha sobrepasado los márgenes del texto donde se recogen sus actuaciones. Son figuras históricas o virtuales de rango universal, tales como Lázaro, la Hemorroísa, la Samaritana, Jairo, María Magdalena, Pedro, Zaqueo… Junto a estos actores de primera fila, otros, sin rostro, ni protagonismo residen arrinconados en los estantes menos visibles del relato evangélico. Uno de los más desconocidos es el Hombre del Cántaro.
El Hombre del Cántaro pasa inadvertido la mar de las veces. Su paso por la escena es visto y no visto. Una aparición tan efímera en el texto explica que los lectores apenas nos hayamos fijado en él a pesar de que le nombran dos de los tres primeros evangelios. Para indagar en su identidad y estar al tanto del papel que desempeña seguimos la lectura de Marcos, la fuente principal:
12. El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron sus discípulos:
-¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?
13. Él envió a dos de sus discípulos diciéndoles:
-Id a la ciudad, os encontraréis con un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo, 14. y donde entre decidle al dueño: “El Maestro pregunta: ¿Dónde está mi aposento, donde voy a celebrar la cena de Pascua con mis discípulos?”.
-15. Él os mostrará una sala en alto, grande, alfombrada, dispuesta; preparádnosla allí.
-16. Salieron los discípulos, llegaron a la ciudad, encontraron las cosas como les había dicho y prepararon la cena de Pascua. (Mc 14, 12-16).
  • 12. El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual
La narración comienza con dos datos temporales contradictorios. Las dos fiestas, la de la Pascua y la de los Panes Ázimos (mazzots), coincidían en su fecha de celebración por razón de que rememoraban un único acontecimiento, la liberación de la esclavitud en Egipto. Pascua y Ázimos comenzaban al iniciarse el día 15 de nisán, es decir, al anochecer del 14, según el modo judío de contar el día: de puesta a puesta de sol. El cordero, elegido el día 10, debía ser macho, de un año y sin mancha ni defecto. Se sacrificaba en el recinto del templo entre las 2,30 y las 5,30 del mediodía del 14. Nadie salvo un no judío desconocedor absoluto de las fiestas podría afirmar, como hace aquí Marcos, que el cordero pascual se sacrificaba el día primero de los Ázimos.
 Marcos conocía a la perfección cada momento de las fiestas. Anteriormente había dado cuenta de su cercanía (14,1). ¿Por qué, entonces, esa incongruencia tan evidente y manifiesta? Los muchos intentos por explicarla no resultan convincentes. Cabe, pues, pensar en el recurso típicamente suyo de utilizar dos datos temporales contradictorios (1,32; 4,35) como invitación al lector a hacer un alto en la lectura y dirigir su mirada hacia la situación que ha motivado los hechos.
Acerquémonos a ellos: Nuestro autor, Marcos, ha destacado previamente la ansiedad de la aristocracia sacerdotal y de los máximos representantes de la ideología oficial por prender a traición a Jesús con el fin de darle muerte antes del inicio de los festejos (14,1-2). Él disfruta tranquilo en casa de un marginado. En ese escenario una anónima mujer le muestra con un desbordante amor que acepta su proyecto hasta las últimas consecuencias. La entrega de la mujer desata la tensión en los discípulos, que interpretan su gesto como exagerado e inútil (14, 3-8). El grupo de seguidores no sale de sus coordenadas nacionalistas y demuestra una escasa adhesión al proyecto del Galileo. El desacuerdo desemboca en la traición de uno de los Doce. Los dirigentes sacarán partido de las divergencias. Ha fraguado la complicidad y los instintos criminales entran en ebullición (14, 10-11). Los acontecimientos parecen precipitarse.
  • Le dijeron sus discípulos: ¿Donde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?
En medio de esa atmósfera de arrebato, con las fiestas echándose encima, los discípulos toman la iniciativa. Ellos daban por hecho que la celebración de la cena de Pascua al modo tradicional entraba en los planes del Galileo y le urgieron, por tanto, a que determinara el escenario de la capital donde convendría llevarla a cabo. El ambiente festivo, donde la conciencia de pueblo alcanzaba su punto de efervescencia, propiciaba la costumbre de que los habitantes de la ciudad brindaran gratuitamente locales y terrazas de sus domicilios a las decenas de miles de peregrinos venidos a Jerusalén para la ocasión. En cada estancia se reunían por término medio entre diez y veinte comensales.
Llama la atención en la pregunta de los discípulos su sentido restrictivo: a prepararte (lit.para que comas), cuando se esperaría una propuesta en plural (siguiendo la literalidad:para que comamos). ¿Qué se esconde tras esa formulación en singular? El grupo observó la cena de Pascua como la mejor oportunidad para que él aceptara por fin los sagrados ideales mesiánicos trazados en el Antiguo Testamento. No había mejor ocasión para que asumiera el liderazgo de un movimiento popular contra el imperio dominante. Ése debería ser su momento; ésa sería su Cena, la que inauguraría la nueva Pascua. A tal fin los discípulos se ofrecieron como servidores incondicionales.
  • 13. Él envió a dos de sus discípulos diciéndoles: - Id a la ciudad, os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo, 14 y donde entre decidle al dueño: “El Maestro pregunta: ¿Dónde está mi aposento, donde voy a celebrar la cena de Pascua con mis discípulos?”.
Pero los planes de Jesús diferían de la estrategia de los discípulos y no respondió directamente a su requerimiento. Antes bien, se hizo cargo de la situación y señaló los pasos a dar.
En primer lugar envió a la ciudad a dos de los discípulos. No se mencionan sus nombres; el número dos lo dice todo. Representan a la sociedad alternativa como en 6,7: “convocó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos”. Se emplea el verbo (ἀποστέλλω) que define una de las características esenciales del grupo: ser emisarios con un encargo de Jesús (Mc 3,14).
La ciudad, centro del poder político, religioso y económico, será el destino de los enviados, pero ni el guión a desarrollar, ni el objetivo a conseguir tendrán que ver con los propósitos de los discípulos. El Galileo no les aportará una dirección precisa, tampoco un itinerario detallado; sí, en cambio, pondrá a su alcance una señal inesperada, dinámica y claramente reconocible cuya estela les conducirá hasta el lugar idóneo. Habrán de coincidir con el Hombre del Cántaro: “os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua”.
El matiz del verbo (ἀπαντάω: “salir al encuentro”), sugiere que la iniciativa corresponde al personaje en cuestión (Lc 17,12). El bullicio en un día tan señalado daba para toparse con un hombre cargando cualquier objeto, pero no un cántaro. El cántaro era recipiente propio de mujeres. Ningún hombre habría tenido la mala ocurrencia de andar por las concurridas calles cargando un cántaro de agua. Además de concentrarse en él, recelosas, todas las miradas, le habrían apedreado sin más. El insólito personaje obliga a los discípulos a dejar atrás sus prejuicios para abandonarse en quien menos confiarían. Las preguntas surgen solas: ¿Quién es ese hombre del cántaro? ¿De dónde ha salido?
Los datos orientan al sentido figurado. Se trata de un ser humano (ἄνθρωπος) con apariencia de hombre y comportamiento de mujer. Persona y cántaro conforman una unidad. Trasladando su completa imagen a nuestra cultura hablaríamos de un hombre vestido con falda y tacones. Su figura responde a la de un afeminado. No importa su procedencia, sino que está allí. Eso no tiene discusión. Y es como es. Su perfil lo dice todo. Este ser humano será el elegido por Jesús para orientar a los discípulos. Su compostura femenina anuncia que ellos han de invertir su manera de mirar la Pascua.
El hombre-mujer, impensable en la mentalidad judía, rompe los esquemas ideológicos de los enviados. Precisamente eso pretendió el Galileo acudiendo a él como figura representativa, subvertir en el grupo de discípulos unos valores alineados con la violencia nacionalista. Iban descaminados los que subestimaron el gesto de la mujer del perfume. Aquella mujer apuntaba en la buena dirección con su actitud comprometida a amar sin límites hasta entregar la propia vida en favor de los más débiles.
El hombre del cántaro quiebra el orden establecido como natural. Su sola presencia advierte a los enviados de la invalidez de sus códigos de conducta. Sin él, los discípulos carecen de rumbo y destino seguros. El hombre del cántaro les saldrá al paso como la única garantía de hallar lo que buscan. Ellos habrán de trocar ante él sus esquemas mentales. El afeminado aparece en el texto como modelo de discípulo advirtiendo que la sociedad alternativa no se distinguirá por sus privilegios, sino por el insustituible servicio de marcar la ruta hasta el escenario donde se celebrará la definitiva libertad.
La escueta consigna a los enviados no admite dudas: “Seguidlo”. La expresión formada por el verbo (ἀκολουθέω: “seguir”) acompañado de pronombre se usa casi siempre en Marcos para indicar el seguimiento a Jesús (1,18; 2,14.15; 6,1; 8,34; 9,38; 10,21.28.32.52; 11,9; 14,54; 15,41). El del cántaro se convierte así en el guía ideal para los discípulos. Hace las veces de Jesús, que se ha identificado con él depositando en el afeminado su absoluta confianza. El hombre-mujer ocupará su lugar y dirigirá a los enviados hacia su destino. Gracias al Galileo, un personaje insignificante ha pasado a ocupar el papel de protagonista. La imagen afeminada del hombre del cántaro en posición tan destacada pudo generar escándalo entre lectores de procedencia judía, lo que explicaría que, en su relato, Mateo suprimiera de un plumazo al personaje y, con ello, su labor de encaminar a los discípulos hasta la casa: “Id a la ciudad, a casa de Fulano…” (Mt 26,18).
 Él tiene allí las puertas abiertas: “donde entre”. El hombre del cántaro no necesita salvoconducto, pertenece a los de la casa. Una vez en ella, el “dueño” pasa a ser el interlocutor válido para los discípulos. El término (οἰκοδεσπότης “dueño de la casa”), sólo utilizado en los tres primeros evangelios, aparece en Marcos esta única vez. Mateo y Lucas lo usan en algunas metáforas y parábolas refiriéndolo a Dios (Mt 13, 27; 20,1.11; 21,33; Lc 14, 21). En otros lugares, Jesús lo utiliza aplicándoselo a sí mismo (Mt 10,25; Lc 13,25).
El dueño de la casa se muestra en este contexto como sujeto en connivencia con el Galileo. El dispone y da acceso al escenario definitivo, el que acogerá a la sociedad del Reino en su momento más crucial. El texto deja suponer que su función se limitará a escuchar y a mostrar el espacio reservado. Sólo a él prestarán atención los discípulos, cuya función se circunscribe a ser fieles transmisores del mensaje del Galileo, al que Marcos presenta dominando en todo momento la situación. Por eso, Jesús les traslada en primera persona la pregunta que ellos deberán plantear con exactitud al dueño de la casa: “¿Dónde está mi aposento…?”, aunque para introducirla, habla de si mismo en tercera persona: “El Maestro pregunta”.
La introducción “El Maestro pregunta” sirve de contraseña al dueño de la casa. Es la única vez en Marcos que Jesús se autodenomina maestro (ὁ διδάσκαλος); asimismo también en esta sola ocasión el evangelista escribe el término con artículo. El dueño de la casa no reconocerá a otro maestro distinto a Jesús. Los discípulos tendrán acceso a la estancia únicamente presentándose como seguidores suyos. Es la aceptación de su proyecto lo que permite el libre acceso al interior de la casa. Los discípulos se verán obligados a dejar atrás sus estrategias y sus objetivos.
Con su interrogante, el Maestro no reclama saber, sino enseñar a los enviados. Son los discípulos quienes deberán mostrar disposición al aprendizaje. Preguntarán por un lugar (¿Dónde…?) respecto al que Jesús conoce bien la respuesta. Él persigue que sus enviados sean llevados hasta el escenario que buscan y puedan observarlo. El término empleado para hablar de ese espacio: “aposento” (κατάλυμά), no utilizado en Marcos salvo en esta ocasión, tiene el sentido de albergue que invita al descanso tras un largo trayecto. Habla de un lugar concreto, reservado y exclusivo para él (“mi aposento”), acordado de antemano y con unas condiciones especiales para el uso al que se destina. En contraposición al sentido restrictivo del planteamiento inicial de los discípulos: “a prepararte…”, el Galileo ensancha las miras y prevé un escenario abierto a la totalidad de sus seguidores: “voy a celebrar la cena de Pascua con mis discípulos”.
  • 15. El os mostrará una sala en alto, grande, alfombrada, dispuesta; preparádnosla allí.
Las indicaciones dadas a los enviados incluyen las características de la estancia que el dueño les enseñará. A ellos incumbe cotejarlas con las condiciones que ellos conocen de antemano. Las cuatro marcas que definen el local están descritas con absoluta sobriedad. De ese modo, concentran la atención sobre ellas y preparan la mente respecto a los hechos que tendrán lugar en el citado espacio.
Se trata de una “sala en alto”. Este término (ἀνάγαιον; etimológicamente por encima de la tierra; opuesto a κατάγαιον: subterráneo), presente únicamente aquí y en el lugar paralelo de Lucas (Lc 22,12), apunta a la idea de que el escenario de la cena supera los propósitos nacionalistas del colectivo de seguidores. “Grande” (μέγα) sugiere desahogo, apertura y gran capacidad para albergar a un amplio universo de adheridos al proyecto. “Alfombrada” (ἐστρωμένον: participio perfecto pasivo de στρώννυμι: “extender” [una alfombra], “tapizar”) habla de un sitio acogedor, relajado, idóneo para la libertad (sólo los esclavos comían de pie). Y por último, “dispuesta” (ἕτοιμον), asegura reunir condiciones que, además de excelentes, son definitivas. No caben modificaciones en la sala; se halla en su punto para disponer de ella. Quedan únicamente los preparativos propios de la cena a los que los discípulos hicieron alusión: “a prepararte”. Las instrucciones del Galileo se han completado.
  • 16. Salieron los discípulos, llegaron a la ciudad, encontraron las cosas como les había dicho y prepararon la cena de Pascua.
El relato termina dando cuenta del cumplimiento del encargo por parte de los enviados, de la exactitud con que lo llevaron a efecto y de la preparación de la Cena de Pascua. Marcos no se interesó en los pormenores de los preparativos, que no eran pocos: sacrificar el cordero en el templo, elaborar los panes sin levadura, hacer la ensalada, preparar la mesa para todos los comensales, colocación de los accesorios), sí, en cambio, trabajó con extremo cuidado las coordenadas en las que encuadrar una cena que de ningún modo coincidirá con las ambiciones de los discípulos.
El dueño de la casa admitirá exclusivamente las instrucciones del Maestro. A ellas se ceñirán también los discípulos (término usado en cuatro ocasiones señalando su sentido universal). El Galileo marcará las pautas a seguir. El papel de guía lo desempeñará el hombre del cántaro, el primer personaje del evangelio salido del armario.
Salvador Santos, 08-Julio-2010

domingo, 14 de diciembre de 2014

Una madre asesinada, otra madre y su hijo en común sin derechos. Urge extender reconocimiento a Matrimonio Igualitario en todo el mundo.




Giniveth Soto, una activista LGBT de Venezuela que se había casado conMigdely Miranda Rondón en nuestro país y tenido un hijo reconocido dentro de ese matrimonio por la ley Argentina, fue asesinada en Caracas en un intento de robarle el taxi que conducía. El Estado venezolano había rechazado reconocer su matrimonio hace un año. 
Desde la FALGBT expresamos nuestro profundo dolor a su esposa, su hijo, toda su familia y compañeros y compañeras, y seguiremos trabajando para el reconocimiento legal de esta y tantas otras familias que carecen de protección en la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Giniveth Soto Quintana, de 32 años, era una militante social y activista de la diversidad sexual en Venezuela. Se había casado en 2013 en Rosario, Argentina, con Migdely Miranda Rondón, quien tiempo después gestó un hijo de ambas concebido mediante un procedimiento de ovodonación, e inscripto en nuestro país con sus dos madres, según la normativa vigente. A fines de 2013 el registro civil de Caracas había negado la inscripción de su matrimonio y actualmente buscaba que se reconociera la filiación de su hijo. Falleció hoy en Caracas, víctima de un homicidio en ocasión de robo, sin ver reconocidos sus derechos ni los del niño que tuvo junto a su esposa.
La Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT)había acompañado a Gini y Migdely desde un principio con sus trámites en Argentina y había aportado a las acciones realizadas en su país, junto a Venezuela Igualitaria, la organización de la que Gini era parte. Tras el rechazo de la inscripción del matrimonio hace un año en Caracas, trabajábamos para lograr la inscripción igualitaria de su hijo con el reconocimiento de Giniveth y Migdely como madres. Lamentablemente, Gini no llegó a ver reconocido su matrimonio con su compañera en su país, ni tampoco su hijo fue reconocido como tal.
Al respecto Esteban Paulón, Presidente de la FALGBT expresó “La pérdida en un contexto tan triste de una compañera que en poco tiempo habíamos llegado a conocer y que militaba activamente por la igualdad en la hermana República de Venezuela nos causa una enorme dolor. Más aún, cuando pensamos en todos los sueños que Giniveth no vio realizados sólo por la fría negativa de las autoridades administrativas a reconocer el amor de pareja y de madre con el pretexto discriminatorio de su orientación sexual”.
Asimismo Flavia Massenzio, Coordinadora de la Defensoría LGBT agregó“Desde la FALGBT vamos a seguir trabajando, ahora más que nunca, por el reconocimiento de ese matrimonio celebrado en nuestro país y de la comaternidad de Giniveth y Migdely, madres de un niño argentino que hoy por hoy no tiene todos sus derechos reconocidos en la hermana nación venezolana. Mañana mismo nos pondremos nuevamente en contacto con la embajada en nuestro país para seguir dialogando sobre esta cuestión; en memoria de Giniveth, en apoyo a Migdely y sobre todo en defensa de los derechos de su hijo”.
Para finalizar Alejandro Nasif Salum expresó “Más allá de cuestionamientos burocráticos que chocan abiertamente con derechos humanos reconocidos en tratados firmados por Venezuela y en su propia Constitución, sabemos que la igualdad es imparable y junto a Venezuela Igualitaria seguiremos trabajando para el reconocimiento de los derechos de esta y todas las parejas y familias en aquella república hermana y en toda la región. Acudiremos a las instancias diplomáticas necesarias y a los organismos internacionales competentes, y pedimos a la Cancillería Argentina que tome cartas en el asunto, tanto en defensa del interés superior del niño nacido en nuestro país, como en defensa de los derechos humanos y la igualdad en toda la región. Ya sea desde la alegría o el dolor, el movimiento LGBT latinoamericano seguirá luchando por la igualdad plena”.

martes, 9 de diciembre de 2014

La expulsión de dos gais provoca una rebelión en un ‘burger’. En España Madrid.

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Decenas de personas invaden el local en protesta contra la homofobia.

Los activistas aseguran que ha crecido el número de agresiones físicas y verbales.


“Eran las 9.30 o las 10 de la noche”. Jaime(nombre ficticio) no recuerda la hora exacta. Lo que no ha olvidado, ni cree que consiga olvidar, son las palabras del encargado de seguridad del Burger King de la plaza de los Cubos, en el centro de la capital, donde estaba cenando con su novio el pasado 29 de noviembre. “Nos dijo que esas cosas no se podían hacer así. Que había niños delante”. Y les pidió que se fueran.El guardia se refería a los besos de la pareja de 19 y 18 años, que habían provocado las quejas de dos familias por dar “mal ejemplo” a sus hijos. “Nos quedamos descolocados”, recuerda Jaime. Nunca había vivido una situación de discriminación como aquella y no supo reaccionar. El matrimonio que estaba sentado detrás de ellos intentó defenderlos. “Nos dijeron que no nos moviéramos, que teníamos derecho a estar allí”, cuenta el joven. Las familias que habían protestado se enzarzaron con los defensores. “Dijeron que sus hijos no tenían por qué ver eso”. Al final, los chicos se fueron. No querían “montarla”.
El engranaje de las redes sociales se puso en marcha. Y una semana después del incidente, el sábado pasado, se reunieron decenas de parejas del mismo sexo en la hamburguesería para protestar contra la homofobia haciendo lo mismo que los chicos expulsados: besarse. Los empleados del local respondieron con aplausos. Burger King asegura en su página de Facebook que “el responsable de seguridad actuó de manera independiente”. Garantiza que “tiene una política de cero tolerancia para cualquier tipo de discriminación y, al tener constancia de los hechos sucedidos, ha tomado medidas inmediatas para abordar el incidente”. No concreta, sin embargo, las medidas adoptadas.
Este no es un hecho aislado. Las agresiones homófobas, físicas y verbales, han aumentado en los últimos años, según los colectivos gais, que piden una ley específica, similar a la aprobada recientemente en Cataluña, que incluye multas de hasta 140.000 euros.
El año pasado se registraron 38 agresiones de este tipo en Madrid, según el programa de atención a homosexuales de la Comunidad. Esta cifra se superó este año en verano, según Rubén López, secretario de relaciones institucionales de Arcópoli, asociación de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales de las Universidades Politécnica y Complutense. El problema es que muchos de los ataques pasan inadvertidos porque las víctimas prefieren no denunciar. “La mayoría no han salido del armario y no quieren que se enteren sus familiares o amigos”, explica López, quien asegura que “cada semana llega a la asociación algún caso de acoso”. El último que trascendió a los medios ocurrió en septiembre. Dos jóvenes apalearon a una pareja de chicos que salía de una discoteca del distrito de Moncloa, al grito de “fuera de aquí, maricones”.
“Necesitamos una ley que anime a denunciar. El 90% se calla porque piensan que no va a servir para nada”, afirma López. La Consejería de Asuntos Sociales asegura que “siempre ha condenado estas agresiones”, pero no revela su postura sobre la propuesta de ley de las asociaciones. María Espinosa, portavoz de IU en temas LGTB (Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales), considera que la norma debería poner el foco en la prevención. “Lo más importante es la educación en los colegios para evitar la discriminación”.
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/12/08/madrid/1418067364_413794.html

sábado, 1 de noviembre de 2014

¿La Iglesia cambia de tono frente a los gays?




Obispos reconocen la necesidad de modificar el lenguaje

                      "Sé de personas que han abandonado la Iglesia por esas palabras".


Los grupos defensores de los homosexuales celebran con cautela el cambio de tono mostrado por la Iglesia Católica hacia los gays, alentado por el famoso "¿quién soy yo para juzgar?" pronunciado el año pasado por el papa Francisco y que se ha ido permeando hasta los obispos que debaten temas de familia durante un encuentro esta semana en el Vaticano.
No se habla de que la doctrina eclesiástica sobre la homosexualidad cambiará o de que el Vaticano vaya pronto a apoyar los matrimonios gay, o siquiera las uniones entre parejas del mismo sexo, como lo dejó bien claro esta semana el principal defensor canónico del Vaticano. Sin embargo, por primera vez, en este encuentro se están hablando temas como la homosexualidad y de cómo proveer un mejor cuidado espiritual a los homosexuales católicos. Día tras día, los obispos han hablado de la necesidad de cambiar el lenguaje de la iglesia sobre los gays de palabras de condena moral y juicio, a palabras de bienvenida y respeto.
"Creo que lo que estamos viendo es una ruptura en el hielo que habíamos estado esperando desde hace mucho tiempo", declaró Francis De Bernardo, director general de New Ways Ministry (Nuevas Formas de Ministerio), un grupo de gays católicos. "Es la señal de un primer paso".
La enseñanza religiosa establece que los actos homosexuales están "intrínsecamente fuera del orden", son una "depravación seria" y la homosexualidad está "objetivamente fuera de orden". Al mismo tiempo, dice que los gays deben ser tratados con respeto y compasión y no sufrir discriminación.
"Sé de decenas de personas que han abandonado la iglesia católica por estas palabras", señala DeBernardo.
El papa emérito Benedicto XVI redactó algunos de los documentos clave del Vaticano sobre los homosexuales cuando encabezaba la oficina responsable de custodiar la doctrina de la fe. En 1986, en una carta dirigida a los obispos, señala que cualquier programa religioso debe señalar claramente "que la actividad homosexualidad es inmoral". En 2003 publicó documentos donde se opone a las uniones homosexuales.
Por su parte, el cardenal Francesco Coccopalmerio, principal defensor del canon católico, dijo el jueves que la iglesia "nunca" aceptará el matrimonio homosexual ni bendecirá una unión gay.
Sin embargo, a pesar de la férrea oposición, no hay duda de que ha habido un cambio de tono. (RD/Agencias)


“La homosexualidad no es nada de lo cual avergonzarse”: Freud a una madre preocupada.


EN 1935, SIGMUND FREUD RESPONDIÓ POR CARTA A UNA MADRE PREOCUPADA POR LA SUPUESTA HOMOSEXUALIDAD DE SU HIJO; EL ESCRITO ES UNA LÚCIDA DEFENSA DEL AMOR FUERA DEL DOMINIO DE LA MORALIDAD, Y DEL PSICOANÁLISIS COMO UN MÉTODO PARA CONSEGUIR ESTO MISMO.

Una de las grandes cualidades del psicoanálisis es la posibilidad de considerar un asunto fuera del dominio de la moralidad. En eso se distingue de muchas prácticas, lo mismo científicas como la medicina, que religiosas como el rito de la confesión del catolicismo. El psicoanalista escucha sin juzgar, habla sin pontificar y ni siquiera aconsejando; en pocas palabras, se mantiene al margen. Esta posición, llegado el caso, resulta liberadora, pues permite al sujeto de análisis narrar su vida así, libremente, sin que haya alguien (a excepción de sí mismo) dispuesto a aprobar o desaprobar desde un punto de vista moral sus palabras o las acciones que estas significan.
De ahí, por ejemplo, que desde el psicoanálisis pueda hablarse de una perversión pero no con una “valoración moral”. Así lo hace Freud, entre otros lugares de su obra, en su Presentación autobiográfica, un texto de notable valor introductorio para quien desee comenzar a conocer esta disciplina. Ahí la perversión se entiende como el curso natural del desarrollo libidinal, el cual deja el origen genital para buscar el placer en otros lugares. Eso, en términos muy generales, es una perversión, de donde se desprende que en realidad todos somos perversos, comenzando por los niños, esos “perversos polimorfos”. ¿Por qué? Porque culturalmente (en una noción amplia de cultura, también como recurso evolutivo) se nos lleva a sacar el placer de la genitalidad para ponerlo en otra cosa, un proceso no del todo volitivo ni mucho menos consciente que transita por muchas etapas, algunas más placenteras que otras, lo cual a su vez termina determinando nuestra elección de objeto. En el caso de la homosexualidad, Freud la entendió como una especie de etapa de esta carrera, por lo cual pudo asegurar que en toda persona, en cierto momento, “se puede pesquisar […] un fragmento de elección homosexual de objeto”.
Con este preámbulo compartimos ahora una carta escrita en 1935. Se trata de una respuesta a una madre preocupada por la supuesta homosexualidad de su hijo y, aun así, incapaz de nombrarla como tal.
La carta puede tomarse como una defensa de la homosexualidad frente a la represión moral que, en casi todos los momentos de la época moderna, se ha ejercido sobre las personas que se identifican sexualmente de esa manera.
Sin embargo, es posible que su argumento más interesante sea otro: el del papel del psicoanálisis frente a esta elección de objeto. Freud es sincero, casi duramente sincero, y dice no poder prometer nada a la señora, al menos no en cuanto la petición de esta de “arreglar” a su hijo. Pero, a cambio, habla de algo mucho más sensible y trascendente: armonía y paz para sí mismo. Freud adivina que el hombre se encuentra atormentado e inhibido, destrozado incluso, y la alternativa que ofrece es terminar con ese sufrimiento. En este sentido, confirma una de las nociones menos conocidas sobre el psicoanálisis: que este es, por encima de todo, una disciplina y un método para aprender a amar.

9 de abril de 1935
Estimada Sra. [borrado]:
Por su carta colijo que su hijo es homosexual. Me asombra el hecho de que usted misma no lo mencionara con ese término en su carta sobre él. ¿Puede preguntarle por qué lo evitó? Es cierto que la homosexualidad no es ninguna ventaja, pero tampoco es algo de lo cual avergonzarse; no es un vicio ni una degradación; tampoco se puede clasificar como una enfermedad. Nosotros la consideramos una variación de la función sexual, provocada por cierto freno en el desarrollo sexual. Muchos individuos altamente respetables del pasado y el presente han sido homosexuales, entre ellos muchos grandes hombres (Platón, Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, etc.). Es una gran injusticia perseguir la homosexualidad como si se tratase de un crimen, incluso es una crueldad. Si usted no me cree, lea los libros de Havelock Ellis.
Al preguntarme si puedo ayudar, usted quiere decir, supongo, si puedo revocar la homosexualidad y hacer que la normalidad heterosexual tome su lugar. La respuesta es que, en un sentido general, no podemos prometer conseguirlo. En algunos casos logramos que se desarrollen las semillas embotadas de las tendencias heterosexuales, que están presentes en todo homosexual; pero en la mayoría de los casos esto no es posible. Se trata de una cuestión de la calidad y la edad del individuo. El resultado del tratamiento es imprevisible.
Lo que el análisis puede hacer por su hijo corre sobre una vía distinta. Si él es infeliz, neurótico, si se encuentra destrozado por sus conflictos, si su vida social está inhibida, el análisis quizá le brinde armonía, paz de mente, eficiencia plena, sea que se mantenga homosexual o cambie. Si usted decide que él debe analizarse conmigo —pero no espero que usted piense eso—, su hijo tiene que venir a Viena. No tengo ninguna intención de salir de aquí. Sea lo que fuere, no deje de responderme.
Sinceramente suyo, con los mejores deseos,
Freud

jueves, 9 de octubre de 2014

La historia secreta de amor gay en el antiguo Egipto entre el faraón Pepi II y el general Sisene.


No existen fuentes claras sobre la homosexualidad en el antiguo Egipto. En el Libro de los Muertos hay un fragmento que se puede interpretar como una condena: ‘No yazcas con un yacedor’, dice el texto pero la traducción y la interpretación es demasiado vaga para extraer conclusiones seguras. Lo cierto es que en pinturas e inscripciones han llegado hasta nuestros días algunas representaciones eróticas que quizás muestran relaciones homosexuales entre hombres, pero estas representaciones no son lo suficientemente detalladas y, por lo tanto, no son seguras.

Una indicación de una opinión despectiva de la homosexualidad podría ser la palabra ‘Jem ḥm’,que quizás se pueda traducir como ‘marica’ o ‘cobarde’. El significado sexual de la palabra parece seguro, debido al falo con el que está escrita. La palabra es generalmente empleada en los textos para difamar a alguien. No queda claro si ḥm se usa para la homosexualidad en el sentido moderno occidental o si se trata solamente del pasivo dentro del acto sexual.


Los egipcios eran politeístas, es decir, que adoraban a muchos dioses representados con rasgos humanos, animales o con formas que combinaban ambos. El dios más importante fue Ra, dios del sol, creador del mundo. Los dioses más conocidos eran Hathor, Horus, Osiris, Isis, Maat, Thot, Bastet y Seth. Pero lo que durante siglos perduró en esta cultura es que el faraón representaba a la divinidad en la tierra. Por eso, era inadmisible que un Rey-Dios pudiera tener debilidad por otro ser de su mismo sexo.

Ha trascendido muy poco sobre la homosexualidad en el Antiguo Egipto pero si queda un escrito que habla claramente sobre la historia secreta amorosa que mantuvo el Faraón Neferkara (Pepi II) con el general Sisene (o Sasenet), durante la Dinastía VI (2460-2200 a.C.) en el Reino Antiguo. A pesar de que el principio del texto está dañado, no hay una referencia a ninguna mujer. 


Tres copias fragmentarias, descubiertas a partir de las Dinastías XIX y XXV (1295-656 a.C.), cuentan como un plebeyo llamado Teti (y supuesto espía de la faraona-madre Anjenesmerire II) se le encomendó la tarea de seguir al monarca. Lo vió salir por la noche a caminar de incógnito y sin escolta que lo protegieran mientras permanecía oculto en las sombras, Teti se dice a sí mismo, que las sospechas infundadas que corrían por la corte sobre las salidas nocturnas del faraón son ciertas. Tetis lo sigue hasta la casa del General, donde el faraón arroja una piedra indicando su llegada, de inmediato es lanzada una escalera por donde sube. El texto indica y cita textualmente la traducción:

“Cuando su persona divina había hecho lo que quería con el general, regresó al palacio”…Teti señala a continuación que el Faraón fue a la casa del general 'en la cuarta hora de la noche y pasó cuatro horas allí'. 

El texto del plebeyo Teti, al parecer un espía de la madre del Faraón, Anjenesmerire II, que quería saber de las andanzas de su hijo, hace hincapié en la naturaleza clandestina del asunto y, con la descripción, la forma de escabullirse para reunirse en la casa del general. Aunque la narrativa implica una censura de la homosexualidad, Neferkari “no es criticado por sí mismo por tener relaciones sexuales con otro hombre, sino por ser un mal gobernante”. 

Algunos egiptólogos han sugerido que esta obra, incluyendo el asunto homerótico, transmite una atmósfera de la corrupción real, pero muchos señalan que la misma descripción es bastante neutral en el tono y sin prejuicios. Sin embargo, los contemporáneos podrían haber mirado ese tipo de actividad por parte de un monarca, que era una encarnación de la deidad, como indigno e inapropiado. Sin embargo, el faraón, evidentemente, tenía deseos homosexuales lo suficientemente fuerte como para escaparse en solitario y sin escoltas para encontrarse con su amante secreto y de manera nocturna para satisfacerlas felizmente, al menos hasta que fue descubierto.


Para hablar del personaje, tenemos que conocer su historia y lo que ha trascendido de Pepi II es que era denominado Neferkara en la Lista Real de Abidos y en la Lista Real de Saqqara. Algunos escritos le atribuyen 66 años de reinado, mientras que otros hablan de 90. Manetón, según Julio Africano, comenta que ‘Fiops’ (Pepi II) 'comenzó a reinar a la edad de seis años y continuó haciéndolo hasta los cien años'.


Durante su largo reinando se fue deteriorando el poder central menfita yacrecentándose el de los nomarcas, o gobernadores locales. Durante los primeros años se realizaron expediciones a Nubia. Se conserva un papiro que describe el interés de un faraón, todavía niño, por los pigmeos que se traían desde el sur para ser empleados como bufones. Al final de su vida su salud se deterioró y los nomarcas terminaron convirtiéndose en virtuales soberanos de sus provincias. La actividad de los talleres reales de Menfis se incrementó durante su reinado y se explotaron las canteras de alabastro de Hatnub. Pepi fue enterrado en una pirámide de Saqqara-Sur.

Tras su muerte le sucedieron por un par de reyes de corto reinado y poca relevancia histórica, tras los cuales se desintegró definitivamente lo poco que quedaba del centralizado estado faraónico y Egipto se fraccionó en varias comarcas independientes, que en ocasiones luchaban entre sí, dando comienzo al Primer Periodo Intermedio de Egipto.

La longevidad de Pepi II es una prueba del buen nivel de vida logrado en Egipto durante el tercer milenio antes de Jesucristo. Se ha calculado que la vida media de los egipcios rondaría los cincuenta años, cuando en otras partes del mundo raramente sobrepasaban la treintena; esto se fundamenta en dataciones efectuadas de restos exhumados.


Sin embargo, una representación encontrada sobre Pepi II en cuclillas y completamente desnudo y el hecho de que su esposa decidiera hacerse sepultar en la pirámide del abuelo de este faraón sugiere que tuvo un carácter débil y que su esposa decidió ‘pasar a la otra vida’ de la mano de un faraón con mayor poder.

Sea como sea, los textos sobre la homosexualidad en el Antiguo Egipto no son muy numerosos. Son polémicos y están abiertos a diferentes interpretaciones. Esto no se debe a que el tema fuera considerado tabú, sino que puede deberse al tipo de fuentes que han llegado a nuestros días. La sexualidad casi nunca es representada y es rara su mención en los textos.

Fuente: http://www.ragap.es/actualidad/cultura/la-historia-secreta-de-amor-gay-en-el-antiguo-egipto-entre-el-faraon-pepi-ii-y-el-general-sisene/870793

miércoles, 8 de octubre de 2014

Batallón Sagrado de Tebas.



El Batallón Sagrado de Tebas (en griego antiguo ἱερὸς λόχος / hieròs lókhos) era una unidad de élite griega formada por 150 parejas de amantes, todos masculinos. Según Plutarco, fue creado por el comandante tebano Górgidas. 
Las parejas consistían en un miembro de mayor edad o "heniochoi" (conductor) y uno más joven o "paraibatai" (compañero). 

La motivación para el uso del "ejército de amantes" en batalla lo expresa Plutarco:
Para hombres de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y es invencible; ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojan al peligro para el alivio de unos y otros.
De acuerdo con Plutarco, Górgidas inicialmente distribuyó al Batallón Sagrado de Tebas a lo largo de sus líneas de batalla como un cuerpo de élite para fortalecer la resolución de los demás, pero entonces Pelópidas, después de que el Batallón hubiese luchado con éxito en la batalla de Tegira, lo usó como una especie de guardia personal. 
El Batallón Sagrado de Tebas fue una parte importante de la infantería griega durante cerca de 33 años. Participó como punto fuerte de la formación tebana, en las batallas de Leuctra y de Mantinea que humillaron el poderío de los espartanos, golpes del que nunca se recuperaron, incluso acabaron como fuerza a considerar en Grecia, al disminuido ejército de los Homoioi.
Su única derrota se produjo en la batalla de Queronea, en el 338 a. C., la cual fue la batalla decisiva en la que Filipo II de Macedonia y su hijo Alejandro Magno
terminaron con la independencia de las ciudades-estados griegas. Filipo había estado cautivo en Tebas, donde aprendió sus tácticas militares. El resto del ejército tebano huyó cuando se enfrentó a las abrumadoras fuerzas de Filipo, Alejandro y Sergio Iván, pero el Batallón Sagrado, rodeado, se mantuvo firme y cayeron donde estaban. Plutarco cuenta que Filipo, ante la visión de los cadáveres amontonados en una pila y entendiendo de quiénes se trataban, exclamó:
«Perezca el hombre que sospeche que estos hombres o sufrieron o hicieron algo inapropiadamente».
Aunque Plutarco afirma que los 300 componentes del batallón murieron ese día, otros escritores afirman que 250 perecieron y que el resto sólo fueron heridos. 
Estos datos fueron verificados en su tumba comunal en Queronea, en la cual fueron hallados 254 esqueletos, alineados en siete filas.

Religión, Homosexualidad y Activismo

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