“Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mira, está compuesta de matices.

Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez.”

Walter Riso.

sábado, 20 de julio de 2013

Del estereotipo al amarillismo.Prácticas periodísticas incorrectas en el tratamiento de grupos sociales vulnerables.



SUCESOS | 19/07/2013 07:00:00 a.m.
Buscan a transexual "pinchanalgas" en Zulia
A "Oriana" la vinculan a la muerte de un joven de 21 años. El Cicpc dice que inyectó en su residencia a otros cinco travestis. Vea nuestro especial "Pinchanalgas al garete" sobre el daño de los Biopolímeros

Juan José Faría.- Un transexual que se hace llamar "Oriana" está prófugo de la justicia después de provocar la muerte de Édward Gregorio Ferrebús (21), el 19 de junio de este año, al inyectarle biopolímeros en los glúteos. 

Familiares de Ferrebús informaron que el muchacho se aplicó la sustancia en una habitación del
 barrio Los Haticos y que dos horas después se sintió mal. Murió ese mismo día en el hospital Manuel Noriega Trigo, en San Francisco.

Este es el primer caso del año en el
 estado Zulia. La Policía científica descubrió entonces que "Oriana" había atendido al menos a otros cinco transexuales de la ciudad. 

Les aplicaba la inyección en su residencia. Cuando los oficiales llegaron a la dirección, se llevaron al propietario detenido.
 

Medios locales reseñan que el año pasado tres travestis se aplicaron la sustancia en los glúteos. Dos de ellos aseguraron no haber tenido ninguna reacción desfavorable, mientras que
 Gaby -otro transexual que se aplicó la sustancia de relleno- contó que estuvo dos meses hospitalizado por presentar una infección. "Tenía fiebre y pus en las nalgas", dijo. 

Víctor Godigna Collet, médico especialista en
 radiología y diagnóstico por imágenes, explicó que los biopolímeros se infiltran en la piel y provocan celulitis. También pueden atacar los músculos y generar miositis y, lo más peligroso, migrar a órganos internos y provocar la formación de tumores. También genera trombosis e incluso reacciones inmunológicas.

"Lo más importante es crear conciencia y demostrar que estas sustancias son dañinas para la salud", agregó. La aplicación de
 biopolímeros está prohibida en el país desde diciembre del año pasado. También restringieron su tenencia, venta y distribución. 







La temática social actualmente aparece dispersada por las páginas de los periódicos sin que exista un criterio unánime a la hora de catalogarla. 

Información social es una denuncia sobre la violación de derechos humanos, pero también un suceso, el último descubrimiento científico o una boda real. 

Podríamos continuar con más casos hasta obtener una especie de cajón de sastre donde tienen cabida multitud de noticias que, en ocasiones, constituyen la sección de Sucesos.

Por ejemplo, la Constitución de la UNESCO le reconoce a los medios el papel de denuncia de las injusticias y la defensa de los derechos humanos, contribuyendo de esta manera al desarrollo social y a la convivencia humana. 

Pero además, desde todas las instancias se reconoce la importante responsabilidad social que posee el trabajo periodístico. De qué y cómo esté informada la opinión
pública de un país, dependerá no sólo su salud democrática sino también su grado de conocimiento y su actitud en términos sociales.

El reto del periodista se plantea así bastante arduo, desde el momento que ha de conjugar de la mejor manera posible su pertenencia al sistema con su margen de maniobra para dar a conocer determinadas realidades. No es por ello extraño que este profesional entre en constantes entre lo  hace y lo que debería hacer. 

En su descarga, hemos de reconocer, sin embargo, la tarea de reflexión que en esta materia se está planteando en los últimos años.


Las personas LGBTI: entre la reivindicación y el estereotipo

Cuando hablamos de este colectivo, hemos de referirnos en primer lugar a la situación de desventaja social de la que parte, con especial mención a las características venezolanas. 

La incorporación de las personas LGBTI como protagonistas en los medios viene así salpicada de situaciones discriminatorias, prejuicios y negación de derechos en virtud de su tendencia.

Como han puesto de manifiesto recientemente los españoles Francisco Vázquez y Richard Cleminson «la existencia LGBTI está sellada desde el principio por la experiencia de la injuria» 


Esta situación provoca que su presencia en los medios, sobre todo en los últimos años, aparezca relacionada con la reivindicación de derechos y su paulatina visibilidad en un contexto de normalización social. 

Esta sería, precisamente, una de las características más novedosas del cambio de su imagen de cara a la opinión pública, coincidente con un mayor grado de evolución en el país en términos morales y religiosos.


La redacción de este tipo de titulares y la constante alusión a la tendencia sexual de las personas implicadas va a ser deslizada continuamente en todos los medios, trasladando al receptor la sensación de estar juzgando la tendencia por encima del delito. 

Es precisamente, en este sentido, donde tenemos que hacer unas puntualizaciones.

Por un lado, el reconocimiento realizado deja patente que en todos los ámbitos pueden existir personas con tendencias diferentes, huyéndose así del oscurantismo y de la vinculación de las personas LGBTI con determinados ambientes que se «salen» de la norma social. 

Pero, al mismo tiempo, nos encontramos con la anteposición de la tendencia sexual como foco de la noticia.

La pregunta que nos surge es si la Orientacion Sexual debería ser una de las características a señalar en la información. Creo que no, pero considero que esta apreciación sobre la tendencia como elemento de interés es fruto de años de desigualdad social y, al menos, puede ser interpretada como  aperturista en la cuestión.

 Se trata de una manera de hacer visible al colectivo, de familiarizar a la opinión pública con una realidad normal que durante demasiados años ha sido ocultada.

 Nos encontramos, pues, en un momento que podíamos denominar de transición a través del cual se logrará que estas informaciones desaparezcan como evidencia del proceso de normalización.

Sin embargo, hemos de decir que estas claves positivas terminan por ser meramente anecdóticas en un universo informativo plagado de tópicos. A pesar de que la mayoría de los medios venezolanos no reconocen explícitamente rasgos discriminatorios en el tratamiento de la homosexualidad, en la práctica nos encontramos con mensajes que responden a criterios estereotipados y que destacan esta tendencia sexual como elemento llamativo, anormal y delictivo. 

El análisis detenido de la imagen que sobre las personas LGBTI ofrecen los medios nos lleva a algunas conclusiones que responden, en parte, al imaginario colectivo que existe en los receptores y también en las cabezas de los emisores, llámense
directores de programas de televisión, articulistas o redactores.

Más allá del estereotipo, la historia reciente nos proporciona también ejemplos en los que se ha llegado a criminalizar la tendencia. 

Lo diferente se convierte en noticia y desvía la atención del verdadero hecho que forma el grueso de la información.

La realidad actual nos proporciona diariamente multitud de informaciones que afectan al colectivo aquí tratado. 

La relativa novedad de su presencia en los medios requiere de una formación y una sensibilidad específicas por parte del periodista para ofrecer una imagen adecuada de cada una de las realidades descritas. 

Sólo de esta forma, podremos avanzar hacia sociedades más igualitarias donde cada vez sea más difícil hablar de grupos vulnerables.

Aunque lamento que hechos como este se den, es importante que se denuncien, pero creo que se debe dar un tratamiento mas adecuado ya que se pone en entredicho la Orientacion o Sexualidad de la persona involucrada realizandose generalizaciones.

1.- VÁZQUEZ G. Francisco y CLEMINSON, Richard (2003). «Democracia y culturas sexuales.
La irrupción de la homosexualidad en la escena política española». Er, Revista de Filosofía,
núm. 32, p. 147.

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Religión, Homosexualidad y Activismo

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