“Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mira, está compuesta de matices.

Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez.”

Walter Riso.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Homosexualidad y religiones.



Para el libro judío de la Santidad (Levítico), se trata de una “abominación”: “Si un hombre se acuesta con un varón como se acuesta con una mujer, ambos han cometido una infamia.


Qué piensan las religiones de la homosexualidad? ¿Acaso es el cristianismo la única religión poco favorable a esta orientación afectiva? La antigüedad griega y latina tenía amplia tolerancia para con la homosexualidad, pero, ¿qué opinan las escrituras judías, cristianas y musulmanas? Pues, la cosecha no es alentadora para los homosexuales. La discriminación para con ellos es brutal.
Para el libro judío de la Santidad (Levítico), se trata de una “abominación”: “Si un hombre se acuesta con un varón como se acuesta con una mujer, ambos han cometido una infamia; los dos morirán y serán ellos mismos responsables de su muerte”. La interpretación dada por la Mishná, en el judaísmo ulterior, no dice otra cosa.

En cuanto a los teólogos cristianos de los primeros siglos, tienen la misma severidad, pues la homosexualidad sigue siendo “un insulto a Dios”: conclusión de Tomás de Aquino en el siglo XIII.

Por eso, con el advenimiento de los emperadores cristianos de los siglos V y VI, en especial Teodosio y Justiniano, vuelve la amenaza de muerte: los homosexuales han hecho un pacto con el diablo, y son responsables de las catástrofes naturales y las epidemias de peste. Deben pagar con su vida.

Es de notar que este mismo argumento se levantaba contra todos los cristianos, en tiempos del imperio romano no convertido, con la misma conclusión mortal: acabar con ellos.

Y finalmente, el Corán, en varios pasajes cortos, reprueba severamente tal práctica “contra natura”. Hoy todavía, los países islámicos condenan a los homosexuales a juicios que van de la cárcel a la horca, según los países, pasando por el castigo de 100 bastonazos.

Excepcional: hay en París una mezquita especialmente abierta a la frecuentación de los homosexuales… En cuanto a las demás religiones asiáticas, sin ser muy tolerantes, son generalmente menos severas.

¿Cómo extrañarse? Esta violenta discriminación sigue siendo una de las causas principales de las tentativas de suicidio de parte de los gays menores de 20 años: el peso de los juicios humanos y supuestamente divinos es recibido como exclusión, como si fuera por parte de Dios mismo, cualquiera sea su nombre.
Y ni hablar, en este corto espacio, de los debates álgidos a propósito del matrimonio de las parejas homo, de la posibilidad de su derecho a la adopción, y de otros problemas de bioética.
Se trata ciertamente de problemas cruciales, imposibles de evitar, pero que tampoco pueden solucionarse con argumentos simplistas como “esto nunca se ha hecho”, ni su contrario: “¡Es el destino ineluctable del mundo!”. Cualquier evolución debe evaluarse a la medida del ser humano: de lo que conviene al individuo como a la sociedad.
En cuanto a la interpretación severa y secular de las grandes religiones, es indudable que plantea un problema de interpretación a todos los teólogos y moralistas. ¿Será cierto que las leyes de las Iglesias son el reflejo de una misma severidad divina?

Y si no es el caso, ¿acaso no introduce un importante elemento de cuestionamiento a la interpretación de las autoridades religiosas? Las religiones no tienen necesariamente el punto de vista de Dios.

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Religión, Homosexualidad y Activismo

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