“Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mira, está compuesta de matices.

Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez.”

Walter Riso.

martes, 8 de marzo de 2011

EN EL DÍA DE LA MUJER MANIFIESTO DE LAS MUJERES LESBIANAS,BISEXUALES Y TRANS.

Mujeres lesbianas, bisexuales y transexuales hacen un llamado para trabajar desde el feminismo a favor del respeto y la no discriminación de las personas LGBTI.


No hay desarrollo humano posible si no somos capaces de poner fin a la exclusión histórica sufrida por mujeres y hombres en relación a su sexo, origen étnico-racial, identidad de género, orientación sexo-afectiva, su edad, discapacidades o entorno rural o urbano en el que habitan.


La ampliación de las opciones de la gente para que ésta haga y sea aquello que valora en la vida es una puerta.


La pobreza, el desempleo, las dificultades en el acceso a la educación y la salud, la escasa o nula representación política o la violencia, son algunos de los problemas que sufren las personas indígenas, afrodescendientes, jóvenes, LGBTI,discapacitadas, rurales y urbanas, desigualdades que se agravan en el caso de las mujeres por razones de género.


Hay que diferenciar entre las ideas fundamentalistas que se imponen a través del poder sobre las otras, de las ideas radicales que atraviesan procesos críticos de transformación y buscan la construcción de alternativas.


Entendemos que el fundamentalismo se caracteriza principalmente por la defensa de una sola verdad y su imposición sobre otras formas de pensamiento, por lo que atraviesa distintos campos de la vida.


Los desafíos de la realidad social actual han develado cómo dichos intentos de imposiciones fundamentalistas han contribuido a la crisis mundial que hoy enfrentamos, al mismo tiempo que al deterioro de paradigmas que les habían sustentado.


Sabemos que las posturas fundamentalistas aumentan las situaciones de vulnerabilidad en las que vivimos las mujeres.


El ejercicio del poder establecido por estas posturas incide directamente en la vitalización del sistema patriarcal. Las ideas fundamentalistas afectan la toma de decisiones sobre nuestro cuerpo, nuestra sexualidad y nuestra vida, al mismo tiempo que debilitan y fragmentan las estructuras sociales que alimentan los movimientos emancipatorios.


Las iglesias y confesiones religiosas que han sido unas eficaces trasmisoras de los discursos de la discriminación de esta mitad de la Humanidad, deben tener nuestro rechazo más firme cuando aún hoy en día sigue perpetuándose en su ideario, discursos y prácticas.


• Reconocer el potencial revolucionario y transformador del deseo para el feminismo y el mundo.


• Recuperar el placer para nuestros cuerpos y la autonomía de nuestras sexualidades, creer en que los nuevos deseos, los nuevos placeres y las sexualidades en permanente y constante fl uidez, son capaces de desordenar todos los órdenes, de desmoronar todos los fundamentalismos. Este ha sido y seguirá siendo nuestro aporte al feminismo y al mundo.


• Queremos invitarlas a que se “lesbianicen”, a que lesbianicemos el feminismo.Entendiendo esa lesbianizacion como ustedes quieran, pero proponiéndoles que empecemos amándonos las unas a las otras. Diciendo no a la heterosexualidad obligatoria. La heterosexualidad tiene que ser una opción no una norma, tiene que ser sólo un camino a nuestro placer.


• También queremos invitarlas a que sexualicemos este movimiento feminista,porque la bisexualidad nos invita a la ambigüedad, nos invita a no tener miedo a no defi nirnos y nos invita a no tener miedo a ser siempre distintas, a poder tomar cualquier camino y pensar que cualquier camino puede ser legítimo.


• La bisexualidad nos invita a reconocer que los hombres, las mujeres y las personas trans pueden ser sujetos de nuestro amor, de nuestro afecto y de nuestro deseo. Y cuando amamos, deseamos y sentimos afecto hacia las personas es imposible que las discriminemos.

domingo, 6 de marzo de 2011

El "IMAN ROSA" La Homosexualidad no es un pecado.

El sudafricano Muhsin Hendricks, de 43 años, es imán islámico y homosexual. Su fundación, “The Inner Circle” ayuda a musulmanes a enfrentar su sexualidad. El mensaje: “Se puede ser musulmán y homosexual”. No todos están de acuerdo con esto y por ello Hendricks ya no es oficialmente un imán.

El imán Muhsin Hendricks se ve cansado. Se encuentra invitado por la organización que se preocupa de los derechos de los homosexuales COC en Ámsterdam. Y el imán tiene un programa sobrecargado. El interés por el “imán rosa”, como también se le conoce, es grande.

Desaparece el cansancio
Pero cuando el imán Hendricks habla sobre su fe y sus tendencias sexuales, el cansancio desaparece. “Ser musulmán es una identidad muy fuerte. Lo mismo ocurre con ser homosexual. Son parte de lo que soy. Yo he conseguido conciliar ambas características."

Para Muhsin Hendricks es una tarea dura. Él procede de una familia ortodoxa de Sudáfrica. Su abuelo fue imán en una importante mezquita de Ciudad del Cabo. Muhsin se dio cuenta rápidamente de que era distinto. En su niñez jugaba con muñecas en lugar de automóviles. Se le consideraba afeminado y por eso se le molestaba. Más tarde se dio cuenta de que existía algo como homosexualidad.

Hendricks busca consuelo en su religión, la que, según muchos musulmanes, no deja espacio para la homosexualidad. El amor entre hombres o mujeres está prohibido. Es uno de los pecados más graves por el que en algunos países islámicos merece el más grave de los castigos: la muerte.

Sexualidad no elegida
Muhsin Hendricks decidió investigar lo que dice el Corán sobre la homosexualidad. En Pakistán siguió un estudio sobre el Islam. “No podía creer que un dios de amor y de perdón me condenaría por algo que yo no elegí.”

De su estudio Muhsin Hendricks llegó a una notable conclusión: en ninguna parte del Corán la homosexualidad está prohibida. Tampoco en la historia de Sodoma y Gomorra, ciudades que Dios destruyó porque los hombres tenían sexo entre sí. Según Hendricks los habitantes fueron castigados por violaciones no por contactos sexuales.


En el Corán se encuentran textos en los que Alá incluso reconoce la existencia de los homosexuales, dice Hendriks. Es el caso de sura 24 verso 31. “Allí consta que las mujeres deben cuidarse de los hombres, pero no de aquellos que no se sienten atraídos por ellas. Estos tienen que ser homosexuales”, opina Hendriks.

Reconocer su homosexualidad y además hacerlo público era para Hendricks un paso demasiado grande. Se casó y tuvo tres hijos. Su mujer sabía que su marido era homosexual pero decidió intentarlo.

El imán Hendricks llegó a ser un respetado imán en las mezquitas de Ciudad del Cabo por sus conocimientos. Pero ese sentimiento específico no se aleja. Después de seis años de matrimonio llega el divorcio, el momento oficial en el que Hendricks “sale del armario”.

Desmayo
Su madre se desmayó cuando escuchó que su hijo Muhsin era homosexual. Aunque, lentamente, empieza a comprender. Una parte de su familia ya no lo quiere ver.

Entretanto el imán ha encontrado el amor de su vida. Su compañero es de otra confesión –es hindú- y todavía no ha confesado públicamente su tendencia sexual.

Su trabajo como imán en la mezquita tuvo un final abrupto. Su discurso sobre homosexualidad e Islam no cayó buen en las esferas oficiales. Se le calificó de satanista. Hendricks nunca ha recibido amenazas físicas pero ha sido blanco de muchas críticas.

No es el enemigo
“Imanes me ven como una amenaza a sus conceptos del Islam. Pero yo no soy el enemigo. Yo solamente invito a mirar las cosas desde otra perspectiva. Mi interpretación da a los musulmanes la posibilidad de seguir su fe pero también de aceptar sus sentimientos.”

Muhsin Hendricks todavía se ve a sí mismo como un imán. Con su fundación “The Inner Circle” intenta ayudar a musulmanes a confesar su situación. Hendricks organiza talleres de autoconfianza para dar seguridad a los jóvenes. También dará uno en Holanda. Entretanto se han inscrito más de sesenta participantes.

Fuente: http://www.rnw.nl/espanol/article/el-%E2%80%9Ciman-rosa%E2%80%9D-%E2%80%9Cla-homosexualidad-no-es-un-pecado%E2%80%9D

viernes, 25 de febrero de 2011

MATRIMONIO HISTORIA.

La mayoría de las personas piensa que la institución del matrimonio tal como la conocemos en el día de hoy fue establecida y ordenada por Dios en la Biblia y que por lo tanto se trata de una institución históricamente sagrada al igual que la familia.

Sin embargo la historia del matrimonio pone de manifiesto que no tiene raíces ni sagradas ni religiosas. La raíz de la palabra matrimonio no proviene de los Hebreos sino de la Roma antigua donde comenzó a utilizarse por primera vez el término del Latín maritare que significaba “casarse” o “dar en casamiento”. En aquellos tiempos cuando una mujer se casaba era entregada por su padre o por su guardián legal a la custodia legal del maritus o esposo, un término éste que revela el origen pagano de la palabra matrimonio que proviene del dios Marte patrono de la masculinidad.

Habida cuenta de que el término matrimonio no proviene de la cultura hebrea ni de los textos de sus Escrituras conocidas por los cristianos como Antiguo Testamento, resultará pertinente formularnos la pregunta acerca de cómo los hebreos interpretaban las uniones matrimoniales y si éstas tenían un carácter sagrado o religioso que pudiera remontarse a los principios de la historia del pueblo de Israel.

Algunos académicos especializados en historia bíblica han tratado de extrapolar la idea de matrimonio como pacto entre esposos y una ética del matrimonio a partir de la narrativa de la creación que encontramos en el libro de Génesis capítulos 1 y 2 mientras que otros estudiosos especialmente en las últimas décadas entienden que el relato de la creación de los primeros humanos no nos proporciona una “ética de la creación” sino que más bien constituye un relato etiológico que sirvió para explicar como las cosas llegaron a ser como son y como surgió la vida en la tierra y especialmente los seres humanos. Mientras que el “hombre” en singular tal como aparece en la Escritura simplemente representa a los varones en general, el texto no pretende establecer una ética sexual o una ética del matrimonio monogámico, permanente y heterosexual fundamentado a través de un pacto mutuo entre los esposos. Si la historia intentare establecer una ética sexual absoluta, eterna y universal, luego todos los seres humanos serían también obligados a casarse, procrear, ser vegetarianos, nudistas y observar rigurosamente el Shabat Judío, elementos que también presentes en el texto de Génesis.

Las Escrituras Hebreas no presentan al matrimonio como un pacto pero sí como una transferencia de la propiedad sexual que pasa del padre o tutor al esposo. Para referirse al casamiento el texto bíblico emplea un vocabulario diverso que incluye expresiones como “tomar por esposa” (laqach), “dar por esposa” (natan), etc. y que generalmente se traducen por “tomar en matrimonio” dando al lector moderno la falsa impresión de una boda celebrada entre una pareja de iguales que sella el pacto matrimonial intercambiando votos mientras que en realidad el matrimonio Bíblico consistía básicamente en transferir la propiedad sexual (una hija virgen) del padre al esposo involucrando comúnmente el pago de un precio nupcial (mohar) que el esposo o su familia entregaba al padre de la virgen. En este contexto el adulterio no se comprendía como la ruptura de una promesa hecha a la esposa (infidelidad) sino como una ofensa a la propiedad del esposo de la mujer de la misma manera que el sexo pre-marital constituía una ofensa contra la propiedad del padre de la virgen cuyo “valor monetario” quedaría diezmado.

La gravedad del adulterio residía en el hecho de que la continuidad de la familia dependía enteramente de la adquisición de herederos legítimos, pues si la esposa tenía relaciones con un tercero, ponía en peligro la legitimidad de los herederos del marido. El estado marital del varón que cometía adulterio era irrelevante porque no se trataba de una violación de un compromiso de fidelidad como lo entendemos en la actualidad sino de la usurpación de los derechos de propiedad que otro varón tenía sobre su esposa.

En lo que respecta a la celebración de la boda no existía ninguna clase de ritual religioso sino que comúnmente se realizaba una fiesta en la casa familiar donde los desposados se presentaban públicamente como sucedió en la tan conocida boda de Caná registrada en el evangelio de San Juan donde Jesús realiza su primer milagro transformando el agua en vino.

Algo diferente ocurría en Roma donde las personas tenían la opción de casarse con rituales religiosos paganos sofisticados y costosos aunque los mismos quedaban normalmente reservados para los ciudadanos más adinerados pues no se trataba de una costumbre obligatoria. Para la mayoría de las personas los casamientos también se realizaban en el hogar con una fiesta familiar donde la pareja daba su consentimiento delante de muchos testigos. En Roma sin embargo solía realizarse un contrato escrito donde se especificaban aspectos relativos a la propiedad y a la dote de modo que todos los asuntos legales que giraban alrededor del matrimonio tenían como base ese contrato.

De acuerdo la investigación del historiador cristiano John Boswell (Same Sex Unions in Pre-Modern Europe), también existieron uniones formales entre ciudadanos romanos del mismo sexo aunque en los sectores más conservadores estas uniones eran vistas con cierto desprecio y sorna. Aún así durante varios siglos se practicaron uniones entre personas del mismo sexo hasta que finalmente fueron declaradas ilegales por el emperador Constancio II en el año 342 DC reflejando la creciente influencia del cristianismo.

A partir de la conversión de Constantino I el Imperio Romano adopta como religión de estado al cristianismo y la iglesia de Roma se hace cargo de la gran maquinaria religiosa. Júpiter y su sacerdote terrenal fueron reemplazados por Jesús y su representante, es decir el Papa que era el obispo de Roma. De este modo, gran parte de la ley romana y su correspondiente burocracia fue delegada al poder de la nueva religión. Pero la religión de estado cristiana fue menos tolerante que la religión de estado pagana. La autoridad que ostentaba el maritus sobre la familia comenzó a desvanecerse para dar lugar a la autoridad de la iglesia sobre todos sus miembros, junto con todos sus códigos morales, muchos de ellos heredados del estoicismo y neoplatonismo griego ajenos a la raíz hebrea. Rompiendo con los lazos judíos, los primeros teólogos rechazaron la poligamia y adoptaron la monogamia como regla absoluta. Al mismo tiempo comenzaron a oponerse a ciertas prácticas sexuales consideradas paganas como la homosexualidad, la posesión de concubinas, o la permisividad del sexo con esclavos. Al principio la iglesia primitiva permitió el divorcio en caso de adulterio, pero más tarde se estableció que el término de un matrimonio lo daba la muerte o una dispensación especial de la iglesia. Sin embargo en el aspecto civil el matrimonio cristiano siguió el mismo esquema del matrimonio de los tiempos paganos. De acuerdo al historiador David G. Hunter, los primeros obispos requerían que los matrimonios fueran aprobados por las iglesias, aunque las bodas seguían siendo realizadas en los hogares con la correspondiente fiesta. La dote se establecía por medio de un contrato que a la vieja costumbre romana era leído y firmado ante testigos. Recién en los tiempos de la Edad Media temprana se comienza a establecer el concepto netamente católico de matrimonio con característica legal y status sagrado. En esos tiempos la iglesia ya había comenzado a poner menos énfasis en las Escrituras proclamando dogmas propios bajo la forma de edictos papales. Esta tendencia cobró mayor fuerza en el siglo IX cuando Carlomagno asumió el título de Santo Emperador Romano tras reunificar la mayor parte de la Europa occidental con la bendición papal. Para el siglo XII la Iglesia ya había arrancado definitivamente la ceremonia matrimonial del ámbito del hogar para llevarla a la esfera de templo y en el Siglo XIII el matrimonio llegó a constituir uno de los siete sacramentos, de tal modo que solamente podía ser dispensado por un sacerdote. No obstante, la costumbre de realizar un contrato de consentimiento continuó vigente.

Con el tiempo y también durante la edad media, el comienzo del feudalismo y del disenso religioso fue forzando a los estados europeos a reconocer la necesidad de un matrimonio civil de modo que en el siglo XV los sacerdotes oficiantes del matrimonio religioso comenzaron a representar a la autoridad civil, aunque por esos tiempos iglesia y estado eran prácticamente una misma cosa. La autoridad civil (Santo Imperio o municipios) ejecutaban la justicia que era dictada por la Iglesia. Alrededor del siglo XVI la Iglesia Católica se había vuelto muy cruel y corrupta torturando y asesinando a miles de personas por medio de la Inquisición. Tanto ricos como pobres sufrieron las atrocidades de una mano dura religiosa que interfería en los asuntos privados de la gente particularmente en lo que respecta al sexo y la familia.

Cuando en ese mismo siglo explota la Reforma Protestante, sus líderes declaran nuevamente las Escrituras como única fuente de autoridad. Martín Lutero señaló que el carácter sacramental del matrimonio no tenía fundamento bíblico sosteniendo que las tradiciones que reclaman tal carácter eran poco serias. Poco después en el Concilio de Trento celebrado en 1563 la Iglesia Católico romana reacciona furiosamente decretando que un matrimonio no podía ser válido si no era oficiado por un sacerdote católico.

Pero el protestantismo trajo aparejada la secularización del matrimonio que solamente tendría valor legal cuando era validado por la autoridad civil obviamente en los países que adoptaron la teología de la Reforma. En Inglaterra la naciente iglesia Anglicana mantuvo los sacramentos católicos y en su área de influencia llegó a imponer el casamiento religioso obligatorio. En el resto de la Europa donde la Iglesia Católica era religión de estado, los matrimonios se realizaban siguiendo la disposición del Concilio de Trento. Un drástico giro comenzó a producirse con el fuerte anticlericalismo que trajo la Revolución Francesa a fines del siglo XVIII que reinventaría nuevamente los conceptos de familia y matrimonio y al igual que en la antigua Roma, el matrimonio sería redefinido como un contrato civil, al punto que la revolución llegó a prohibir a la iglesia oficiar matrimonios. Las parejas que deseaban casarse debían recurrir a la autoridad civil local donde un representante del gobierno los casaba y dejaba registrada la unión. También se legalizó el divorcio. La influencia de la Revolución Francesa en Europa fue muy grande y en poco tiempo muchos estados comenzaron a introducir el matrimonio civil como única forma de reconocimiento legal.

En el día de hoy los católicos y evangélicos conservadores pasando por alto siglos de historia, se aferran al supuesto carácter sagrado y absoluto del matrimonio con el propósito de negar este derecho a las personas LGBT.

El matrimonio como tantas otras instituciones fue creado como respuesta a necesidades específicas y es en esencia un medio al servicio del ser humano. Desde los comienzos, la mayoría de las sociedades necesitó de un medio ambiente confiable para asegurar la perpetuación de la especie, un sistema de reglas para reconocer los derechos de la propiedad sexual y la protección de la línea de sangre. La institución del matrimonio cubrió todas esas necesidades pero no fue una entidad estática sino que con el devenir de los tiempos se fue adaptando a los requerimientos y dinámica de cada sociedad cambiando cuando era necesario al compás de las nuevas realidades y del progreso del conocimiento.

En las últimas décadas la homosexualidad viene dejando de ser un aspecto reprobable tanto desde lo social como de lo religioso, circunscrita al ámbito privado –conocido como armario- para ir siendo poco a poco reconocida y aceptada como una característica natural de la persona humana. Como consecuencia los homosexuales comienzan a reclamar los derechos que tienen las demás personas y entre ellos la posibilidad de unirse en matrimonio con los mismos derechos y obligaciones que corresponden al matrimonio heterosexual.

Se trata de una nueva realidad que encuentra particular oposición en sectores religiosos y conservadores de la sociedad que perciben una amenaza de pérdida de sus referencias fundamentales y certezas absolutas que se manifiesta por el miedo al cambio. Pero esta clase de oposición no es nueva, ha sucedido una y otra vez a lo largo de la historia cada vez que se intentó cuestionar alguna premisa supuestamente absoluta o sagrada.

Afortunadamente la sociedad occidental parece transitar una dirección para la cual no existe retorno, y aunque las voces conservadoras seguramente no van a ceder sino que continuarán su oposición por un buen tiempo, los logros alcanzados demuestran que la sociedad está cambiando y que el matrimonio homosexual no destruirá los valores tradicionales de la familia sino que posiblemente podrá contribuir a reforzarlos. En estos tiempos en que el matrimonio heterosexual experimenta una profunda crisis que quizá le demande ciertos replanteos, el hecho de que haya personas que luchan para casarse y constituir familias, es una señal positiva que debe ser apreciada por encima de todo prejuicio.

jueves, 24 de febrero de 2011

Grupos pro diversidad sexual esperan debate!!!

Gabriela Rojas / grojas@cadena-capriles.com | jueves, 24 febrero 2011 05:19 a.m.

La movilización que llegó el pasado martes 22 a la Asamblea Nacional (AN) entregó un documento con algunas peticiones básicas por los derechos de las personas sexo-género diversas.

Se trata de un formulamiento propio entregado a los diputados Fernando Soto Rojas, Blanca Eekhout y Aristóbulo Istúriz, directivos de la AN, que plantea la discusión de leyes antidiscriminatorias, la inclusión de los crímenes de odio en el Código Penal y la reforma de cinco artículos del Código civil; entre ellos el 118 (uniones de hecho igualitarias) y el 146 (cambio de identidad).

"Parece algo de avanzada pero no lo es. La propuesta es relativamente sencilla y limitada. Venezuela es el último país, junto a Perú, en la región en cuanto a igualdad de derechos en esta área. No hay políticas públicas que nos permitan acceso a la vivienda, a la salud, a la educación", señala Tamara Adrian, abogada y miembro de la Red de Lesbianas, Gay, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales de Venezuela (LGBTI).

Yo, civil. Estrella Cerezo resume apenas una parte de la lucha de la comunidad transgénero: "Se nos hace imposible buscar trabajo, ingresar a la educación, sea la universidad o hacer un curso".

Estrella, miembro de la organización Transvenus, considera que la modificación del artículo 146 podría dignificar el trabajo y la educación de esta población: "estamos limitados a trabajos que tienen que ver con estética o de índole sexual. Para otras cosas siempre hay piedras de tranca", asegura Cerezo.

La propuesta contempla el cambio de identidad, independientemente de la reasignación genital para proteger la dignidad de las personas y su libre desarrollo.

"Es una necesidad psicológica. Hay estudios que demuestran que la identidad de género está localizada en el hipotálamo del cerebro aunque no coincida con el aspecto físico", asegura José Ramón Merentes, miembro de Unión Afirmativa.

Patrimonio común. "Lo estoy enfrentando. Mi casa en el barrio Federico Quiroz está en riesgo pero mi pareja y yo no tenemos posibilidad de comprar vivienda aunque tenemos seis años juntos", cuenta César Sequera, representante de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana.

No califica para programas de gobierno porque es soltero. Tampoco puede pedir crédito hipotecario con su pareja porque sólo se aceptan cónyuges o relaciones de consanguinidad hasta 4to grado.

Sequera es pastor de esta comunidad religiosa y aunque proclaman un estado laico donde religión y Estado estén separados, está consciente de que la religión tiene un papel preponderante en la discriminación: "Intentamos desmitificar temas bíblicos como Sodoma y Gomorra. Ayudamos a quienes vienen a la iglesia buscando la bendición divina e incluso si vienen con una identidad errónea de si mismos".

39 parejas han sido bendecidas por esta iglesia, luego de cumplir requisitos como tener por lo menos un año de convivencia. "Más allá del juicio religioso o moral está el derecho como ciudadanos. Eso es inclusión social", añade Sequera.

Tamara Adrian amplia la razón de esta lucha: "Asumimos el compromiso de eliminar leyes segregacionistas en Venezuela basadas en prejuicios religiosos. Y -como dijo Mandela- primero hay que luchar por los derechos para luego lograr el cambio social".

domingo, 20 de febrero de 2011

¡Por un Movimiento LGBTI en Venezuela, Político, Revolucionario y Democrático!

Si el socialismo, significa revolución, transformación de las estructuras tradicionales, igualdad, solidaridad, reciprocidad, democracia, socialización de los derechos, servicios, bienes y riquezas que produce la sociedad. Entonces, como podemos justificar, más allá de las explicaciones moralistas y legales burguesas, que mantengamos de manera hipócrita un sistema de opresión y discriminación a sectores de la sociedad calificados por ellos como “las minorías”, solo por su orientaron sexual, como es el caso de los compañeros(as) LGBTI (Gay, Lesbiana, Bisexual y Transgénero).

La comunidad LGBTI, es una comunidad de movimientos sociales donde confluyen todas aquellas personas que poseen una orientación sexual distinta al estatuto quo impuesta por el capitalismo, es decir, diferente a los heterosexuales.

Bajo argumentos científicos, religiosos, morales, políticos y legales, se ha querido manipular la opinión pública sobre el comportamiento y existencia de estas comunidades sexuales. Provocando en la mayoría de los seres humanos “heterosexuales”, perjuicios y actitudes homo fóbicas, que se manifiestan en conductas violentas y discriminatorias. Como si se tratase de seres humanos repugnantes que merecen todo nuestro rechazo.

Nos preguntamos, son estas conductas compatibles con el socialismo, es la orientación sexual, política o religiosa de un ser humano la que determina sus derechos. Partiendo de las premisas de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde todos los derechos se reconocen por igual a todo aquel que pertenezca al género humano, no comprendemos, como entonces, hipócritamente se violan de manera sistemática en todo el mundo, y específicamente en Venezuela, los más elementales Derechos humanos a esta “minorías”.

Es por ello que los socialista revolucionarios, luchamos por el reconocimiento y respeto de todos los derechos civiles, políticos, democráticos. Y nos solidarizamos con la lucha del Movimiento LGBTI, por sus más elementales reivindicaciones sociales.

Pero su lucha no puede ser asilada de la realidad política actual. La condición de opresión en los seres humanos es intrínseca al sistema capitalista, es por ello que necesitamos una claridad política absoluta y entender que toda lucha por la liberación de la opresión, debe pasar por la lucha del socialismo, democrático y revolucionario.

Que las luchas de los movimientos sociales como la del LGBTI, no puede ser aislada de las luchas de la mujeres, de los trabajadores(as), de los estudiantes y campesinos, del pueblo en general.

Desde Socialismo Revolucionario, proponemos la construcción del más amplio movimiento social, político, independiente, autónomo y democrático, que luche por los derechos democráticos de todos y todas, bajo las perspectivas del genuino socialismo revolucionario y democrático.

Por: Johan Rivas, Socialismo Revolucionario CIT Venezuela. Julio 2010

jueves, 17 de febrero de 2011

¿QUIEN PUEDE ASISTIR A NUESTRAS REUNIONES EN ICM?





-Todas aquellas personas que independiente de su orientación sexual, tengan alguna inquietud espiritual o humanista.

-Todas aquellas personas que reconozcan que Dios está por encima de etiquetas religiosas (católicos, protestantes, evangélicos, musulmanes, Testigos de Jehová, Mormones, Budistas, etc., etc.).

-Todas aquellas personas que reconozcan que en la diversidad creyente, es como Dios habla de forma personal a cada un@ de distintas formas y maneras, esta la riqueza de la Humanidad.

- Todas aquellas personas que asuman, que no hay verdades absolutas, que nuestras creencias, están en constante evolución a la luz de los nuevos descubrimientos, avances científicos, aportaciones de filósofos y humanistas a lo largo de la vida

-Todas aquellas personas, que huyan de los fanatismos de todo tipo, dentro y fuera de las iglesias, de la intolerancia, de la falta de amor al prójimo, sea quien sea.

-Todas aquellas personas, que necesiten enriquecerse con experiencias de vida, tanto a nivel espiritual, como de crecimiento personal, en lo que se comparte dentro del grupo.

-Todas aquellas personas, agnósticos, ateos, humanistas, que en base al respeto y tolerancia mutua, dentro del grupo, estén dispuestos a compartir y a recibir.

-Todas las personas, que aman y defienden los Derechos Humanos y Civiles, el amor y el respeto a la Libertad del pensamiento, hombres y mujeres libres pensadores/as, tanto a nivel espiritual como humanista.

-Todas aquellas personas, que buscan vaciarse de si mismas, y llenarse de lo más autentico y sagrado.

-Todas aquellas personas, que necesiten sentirse acogidas, amadas, sin importar lugar de procedencia, sexo, religión, orientación sexual, ideas políticas, etc. Son bienvenidas, amadas y escuchadas.

-Todas aquellas personas, que aman un Estado Laico y Aconfesional, pues creemos que en un Estado moderno democrático, no deben prevalecer ciertos privilegios del Estado de la Nación, hacia una religión en concreto, creando por tanto una desigualdad hacia las otras religiones establecidas, y yendo en contra de lo que proclama nuestra actual Constitución en Venezuela. Por eso apostamos por un Estado completamente laico y aconfesional.

-Todas aquellas personas que necesiten paz interior y exterior, oír su propia voz interior.

-Todas aquellas personas, que necesiten hablar, compartir, que necesiten ser escuchadas, que se sientan solas, angustiadas, dolidas, con algún problema para compartir dentro del grupo de forma confidencial, serás bienvenid@.

-En resumen, si tu corazón tiene un vacio, al que podemos ayudarte a llenar, con lo que compartimos en nuestro grupo, te invitamos al mismo.

Animo y adelante en todo, te esperamos.
Un fraternal saludo de parte de todo el grupo y de su Líder Pastoral.

Email: icmmisioncaracas@gmail.com


Historia Negra de los Papas

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Religión, Homosexualidad y Activismo

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