“Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mira, está compuesta de matices.

Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez.”

Walter Riso.

sábado, 4 de mayo de 2013

13 razones para comer la semilla del aguacate.



Las propiedades de estas grandes semillas son sorprendentes, y a pesar de no ser parte de nuestra dieta deberían serlo.

El aguacate además de ser delicioso, nos brinda antioxidantes y grasas naturales que ayudan a mantenernos sanos y sentirnos mejor. Las semillas por otro lado contienen fibra y aminoácidos y ayudan a prevenir enfermedades cardíacas —y las semillas del aguacate son lo mejor de ambos mundos. Aquí trece razones para empezar a moler esas semillas e incluirlas en tu dieta diaria:
  1. El 70% de los aminoácidos del aguacate están en la semilla, su aceite reduce los niveles de colesterol y ayuda a defender al cuerpo de enfermedades cardiovasculares y paros cardíacos.
  2. Estudios han comprobado que las semillas de aguacate tienen más fibra soluble que cualquier otro alimento.
  3. La semilla del aguacate es excelente para combatir la inflamación del tracto gastrointestinal así como la diarrea. En Sudamérica utilizan la semilla como un remedio para infecciones y problemas estomacales.
  4. Contienen compuestos fenólicos que previenen ulceras intestinales e infecciones virales y bacterianas.
  5. El flavonol que contienen las semillas previene el crecimiento de tumores.
  6. Fortalecen el sistema inmunológico y ayudan a prevenir enfermedades debilitantes y sus antioxidantes retardan el proceso de envejecimiento.
  7. Las propiedades antiinflamatorias de las semillas parecen ayudar a personas que sufren de artritis y otras enfermedades.
  8. Efecto rejuvenecedor: estudios han comprobado que incrementan la cantidad del colágeno de la piel, dándole una apariencia tersa y libre de arrugas.
  9. El aceite de las semillas le dará un brillo adicional a tu cabello y ayuda a prevenir la caspa.
  10. Las semillas ayudan a bajar de peso ya que según algunos estudios reduce la glucosa en la sangre.
  11. El rayar, tostar y beber las semillas en té ayuda a control el asma.
  12. Según la medicina QiGong las semillas de aguate contienen niveles altos de energía Qi, que nos ayudan a sentirnos en sintonía con la energía de vida.
  13. Las semillas se pueden consumir de muchas maneras: se pueden secar, rayar, tostar, rostizar y comer. Se pueden comer en ensaladas, beber en tés, smoothies y licuados o consumirse solas (si no les importa el sabor amargo).
El aguacate es el perfecto ejemplo de una fruta que nos gusta comer y sin embargo desechamos la parte más saludable: su semilla. ¿Para qué desperdiciar su semilla si podemos comerla? Sea por salud o vanidad consumir el 100% de un aguacate es lo más responsable que podemos hacer para mantener nuestros cuerpos y mentes alineados mientras aprovechamos al máximo todo lo que nos brinda la naturaleza.

Levítico 18,22: “No te acostarás con varón como con mujer; es abominación”.


Levítico 20,13: “Si alguien se acuesta con varón como se hace con mujer, ambos han cometido abominación: morirán sin remedio; su sangre caerá sobre ellos”.
Estos son los versículos más explícitos que se utiliza para condenar la homosexualidad. ¿Pero realmente habla sobre la homosexualidad? ¿O está hablando de otra situación muy dife
rente a una relación homosexual?

Leemos en Lev XVIII,22: “Kai meta arsenos hu koimezese koiten gynaikos…”; y en XX,13: “Kai hos an koimeze meta arsenos koiten gynaikos…”. Arsenos se utiliza para denotar al género masculino; y koiten se traduce como cama, generalmente utilizada para el acto sexual. Estos dos versículos estrictamente hablan sobre una relación sexual entre hombre, pero eso no quiere decir que hable sobre una relación homosexual, es decir, una violación puede ser de un heterosexual a un hombre y no es una relación homosexual. ¿Podrían estos versículos prohibir una violación?

Para comenzar, vamos a hablar sobre lo que es ser homosexual. Estrictamente un homosexual no puede ser definido como una persona que tiene relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, es decir, homosexual es aquella persona que se ve atraída hacia su mismo sexo, procurando una relación de amor, respeto y comunión. Demás está decir que hay muchas personas que tienen relaciones sexuales con hombres y que son heterosexuales. Estas citas, solo hablan de una relación sexual entre hombre estrictamente, aclarado ese punto, sabemos que no condena a un homosexual como estilo de vida, pero ¿condena una relación homosexual, desde el punto de vista intimo?

Levíticos es llamado el código de santidad, es decir, el libro que contiene las reglas rituales y de culto a Dios. Habían otras prohibiciones como: no comer cerdo, porque era abominación; y debías guardar reposo en sábado, sino debía morir apedreado; no podíamos mezclar telas de dos hilos diferentes, porque era abominación; no podíamos recortas nuestras barbas o nuestras patillas, era vergonzoso. Todas estas prohibiciones ¿que tienen de malo? es decir, te lo puedo asegurar que a muchos nos gusta comer cerdo, muchos de nosotros ocupamos ropa de algodón y poliéster, ¿qué tal aquellos que recortan sus barbas y patilla? Ni se diga del sábado porque todos deberíamos morir apedreados.

El libro de levíticos, fue escrito para Israel, en el momento de entrar a la nación de Canaán y era la exhortación de Dios de no contaminarse con las prácticas repugnantes de las naciones que los rodeaban, muchas de las prohibiciones del levítico, tenía mucho que ver con los ritos cultuales y supersticiones. Y no olvidemos la palabra abominación, que está estrictamente restringida a aquellas prohibiciones que tenían carácter cultual y ritual, es decir, Dios habla sobre no contaminarse con la idolatría de los pueblos circundantes. Más claro decir que la palabra “abominación” denotaba un error ritual, sagrado e idolátrico; nunca fue usada para denotar algo inmoral. Por ejemplo, para los judíos no era inmoral comer cerdo, pero si era una abominación. Entonces si no esta cita no habla sobre una relación homosexual ni sobre una prohibición moral, ¿entonces de que habla?

Citado del teólogo McNeill: “Se trata del ‘Código de Santidad’ de los judíos, que contiene sus austeras normas rituales del culto a Yahveh. En este contexto, se explica bien la prohibición de las orgías sagradas de los cananeos, ligadas a los ritos idolátricos de la fertilidad en honor de Astarté y de Baal. Los cananeos creían participar en el proceso primaveral de los campos por la comunión vital con sus dioses de ambos sexos, a través de la unión carnal con prostitutas y prostitutos consagrados a ellos en sus templos. Por eso los hebreos, ante cuyos asombrados ojos se desarrollaban estas fiestas rituales de los pueblos vecinos, asociaban espontáneamente los actos homosexuales a la más depravada idolatría. Hay que tener en cuenta el marco histórico-cultural de la religión cananea de la fertilidad.”

Muchos teólogos y hermeneutas, creen que la prohibición de levíticos, no hablaba sobre relaciones homosexuales, sino a prostitutos sagrados, es decir, aquellas personas que se sometían a orgias para tratar de alcanzar el agrado de sus dioses. Es decir las relaciones homosexuales con fin idolátrico, eran abominaciones delante de Dios, y basta con mirar el pasaje completo, el versículo anterior y posterior, para darse cuenta que habla sobre la idolatría. Sobre los prostitutos sagrados hablo en mi otra entrada. Al igual muchas personas también expresan que se trata sobre violaciones heterosexuales hacia personas de su mismo sexo. Bajo este análisis, se podría entender la abominación de perpetrar una violación.

Además hay otra corriente de análisis que vale la pena mencionar, notar como la cita dice: No te acostarás con varón como con mujer. Como dicen los rabino no hay palabras de más en la biblia; “como con mujer”, muchos creen que esta aclaración sobre esta cita se refiere a ciertas personas que se prostituían vestidas de mujer o prostitutas travestidas.

Por lo tanto no creo que esta cita condene a la homosexualidad, sino a la prostitución e idolatría; situación que está muy lejana a la homosexualidad.

Manos abiertas y en paz.




El conflicto es parte de la vida humana. Nos posicionamos de diversas maneras ante los conflictos. A veces intentamos ocultarlos, minimizarlos o negar su existencia. En ocasiones, tratamos de resolver el conflicto de manera autoritaria, sin diálogo, sin escuchar, sin comprender todas las posiciones implicadas, preocupados solamente por preservar nuestros intereses y privilegios. Pero ni la negación, ni la imposición resolverán verdaderamente el conflicto, solo lo postergarán y harán crecer sus consecuencias negativas.

Dos frases de Mahatma Gandhi me vienen a la mente: “Con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos” y “No hay camino para la paz, la paz es el camino”. 

El texto que leemos hoy en el libro de los Hechos, capítulo 15, 1-35, nos habla de un conflicto en el seno de las primeras comunidades cristianas, y también nos cuenta cómo lo enfrentaron y lo resolvieron. Fue una experiencia, como veremos, donde el apretón de manos y el espíritu de la paz prevalecieron sobre la negación y la imposición como salidas al conflicto. 

El texto narra los acontecimientos relacionados con el primer concilio de la historia de la iglesia del que se tenga noticia. Este concilio tuvo lugar en Jerusalén y había sido motivado por un conflicto que había surgido entre cristianos de la iglesia de Jerusalén y de la iglesia de Antioquía de Siria. 

El texto refiere que algunos miembros de la iglesia de Jerusalén llegaron a Antioquía y enseñaban a los cristianos de aquella ciudad que debían circuncidarse conforme a la ley de Moisés para que pudieran ser salvos.
Es importante recordar de antemano una diferencia importante entre la iglesia de Jerusalén y la iglesia de Antioquía de Siria. En la iglesia de Jerusalén, había muchos creyentes provenientes del judaísmo que se habían convertido a la fe cristiana. Incluso algunos de ellos continuaban perteneciendo al partido de los fariseos. En la iglesia de Antioquía, en cambio, la mayoría de sus miembros provenían del mundo no judío, eran gentiles. Y esto era el resultado de una de las características más destacadas de aquella comunidad: su trabajo misionero entre los no judíos.

El libro de los Hechos nos ofrece un importante testimonio sobre la existencia de una diversidad de pensamiento y modos de interpretar el evangelio de Jesucristo ya presente en los mismos inicios de la iglesia. Uno de los temas más candentes de aquel momento era justamente cómo comprender la misión de Jesús en cuanto a su mensaje y sus destinatarios. ¿Jesús había anunciado el reino de Dios exclusivamente para el pueblo de Israel? ¿Lo había anunciado, en primer lugar, para el pueblo de Israel y abriéndolo también para quienes no son judíos? ¿Lo había anunciado desde una perspectiva universal, donde tanto judíos como gentiles tuvieran la posibilidad de recibir la buena noticia del evangelio?

La respuesta no es tan clara como solemos pensar. Cuando leemos los evangelios, notamos en ellos esta diversidad de posiciones. En algunos pasajes, Jesús indica que su proclamación está dirigida primeramente “a la casa perdida de Israel”. El pasaje que mejor ilustra esta inclinación preferencial por los judíos es cuando Jesús dice a la mujer sirofenicia, aquella que le había pedido que expulsara al demonio del cuerpo de su hija, que debía dejar que primero se saciaran los hijos, esto es, Israel, porque no estaba bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros, esto es, los gentiles. 

Pero tenemos otros pasajes, como el de la mujer samaritana o la parábola del buen samaritano, donde el mensaje se abre a quienes no son judíos, y algo más que eso, los textos cuestionan la idea de que el mensaje del reino fuese privilegio del pueblo judío y llegan a sugerir incluso que personas no judías reciben con mayor agrado y ofrecen un mejor testimonio del mensaje del reino. 

Recordemos que cuando se celebró este concilio en Jerusalén, ningún evangelio había sido escrito. Posiblemente Pablo no habría escrito ninguna de sus cartas. Así que la celebración de este concilio nos ubica en un momento de mucha riqueza en el debate donde se estaban definiendo los modos en que se comprendía el mensaje del evangelio, tanto en su contenido como en sus posibles destinatarios.

Así que cuando estos hermanos de Jerusalén llegaron a la iglesia de Antioquía enseñando que los cristianos de aquella congregación, provenientes del mundo gentil, debían circuncidarse para ser salvos, Pablo Y Bernabé sostuvieron fuertes discusiones con ellos. A partir de esta situación, Pablo y Bernabé son enviados a la iglesia de Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles y ancianos de aquella comunidad. Al llegar a Jerusalén, son recibidos por la iglesia, los apóstoles y los ancianos. Entonces Pablo y Bernabé contaron las grandes experiencias que ellos estaban viviendo con el anuncio del evangelio a judíos y no judíos. 

En los capítulos anteriores a este suceso del concilio, el libro de los Hechos nos cuenta los pormenores del primer viaje misionero de Pablo y Bernabé, enviados por la iglesia de Antioquía, para anunciar el evangelio en la isla de Chipre y en varias ciudades de las regiones del Asia Menor, Galacia y Capadocia.

Cuando ellos terminaron de dar su testimonio, algunos del partido fariseo convertidos a la fe cristiana, reiteraron la necesidad de que los gentiles convertidos al evangelio debían circuncidarse y obedecer la ley de Moisés. Entonces comenzó el debate. 

Algunos apóstoles tomaron la palabra. Pedro dio testimonio de cómo él también había sido enviado a predicar a los gentiles y cómo el Espíritu Santo había sido derramado sobre ellos también. Pedro ofreció otro argumento de mucho valor preguntando a la asamblea por qué tendrían que imponer sobre los hermanos de Antioquia una carga que ni ellos mismos en Jerusalén serían capaces de llevar, como tampoco sus propios padres fueron capaces de llevar. Esto sería, en el criterio del apóstol, tentar a Dios. Termina Pedro su intervención afirmando que la salvación es por medio de la gracia de Dios manifestada en Jesús.

Bernabé y Pablo tomaron nuevamente la palabra y continuaron dando testimonio del trabajo misionero entre los gentiles. Entonces llegó el turno del apóstol Jacobo, quien hizo referencia al Antiguo Testamento, recordando que en el mensaje de los profetas ya aparecía esta apertura de la salvación de Dios para todos los pueblos y naciones. Jacobo recomienda a la asamblea no incomodar a los hermanos de Antioquía y escribirles una carta con algunas recomendaciones. Pareció bien esta propuesta a los hermanos de la congregación de Jerusalén, a los apóstoles y a los ancianos y decidieron enviar a dos líderes de la congregación que llevaran la carta en compañía de Pablo y Bernabé.

Vale la pena recordar el contenido de la carta: “Los apóstoles y los ancianos, y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud. Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nuestra comunidad, a los cuales no enviamos, los han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidar y guardar la ley, nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir hermanos y enviarlos a ustedes con Bernabé y Pablo, hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales les darán este mensaje con sus propias palabras. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros, no imponerles ninguna carga más que estas cosas necesarias, que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación. Harán bien en guardar estas cosas. Pásenlo bien”. 

Viajó entonces este grupo hacia Antioquía y al llegar reunieron a la comunidad de aquel lugar y leyeron la carta, y ellos se alegraron mucho con aquel mensaje, pues sintieron consuelo. Judas y Silas, los visitantes de Jerusalén, consolaron y confirmaron a los hermanos de Antioquía con muchas palabras. Pasado algún tiempo, fueron despedidos en paz y volvieron a Jerusalén, aunque Silas permaneció en Antioquía. Silas será incluso el compañero de Pablo en su segundo viaje misionero.

Este hermoso y esperanzador pasaje nos deja muchas enseñanzas para nuestra vida en comunidad y para aquellos momentos en que enfrentamos algún tipo de conflicto. Nos propone, por ejemplo, algunos pasos a seguir en el tratamiento y resolución de un conflicto. Veamos estos pasos: 1) Reconocieron e identificaron el problema, no lo negaron ni lo escondieron, solo así se pudieron trabajar para resolverlo. 2) Establecieron un proceso para resolverlo, decidieron primero el proceso a seguir, antes de tocar el tema. 3) Abrieron un espacio que permitía que las diferentes perspectivas se expusieran. Fue un proceso que buscaba escuchar a todos, un proceso inclusivo, no exclusivo. 4) Callaron y escucharon, para escuchar a Dios buscaron escucharse los unos a los otros. 5) Hicieron uso de los dones en su medio. Algunos sabían resumir, otros comprender la profundidad del asunto, otros conectar el presente con el pasado, otros planear para el futuro, otro consolar y animar. 6) Llegaron a una solución aceptable para todos, basada en la nueva luz que Dios arrojó sobre el problema.

El énfasis en la presencia y conducción del Espíritu Santo en todo el proceso es importante en el texto. En dos ocasiones se menciona, una para recordar que el Espíritu también había sido dado a los no judíos; la otra para afirmar que la decisión tomada incluía el parecer del Espíritu Santo. Esto aparece resumido en una frase de aquella carta que fue enviada a la iglesia de Antioquía: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponerles ninguna carga”. El libro de los Hechos concede un lugar central y decisivo al Espíritu Santo, como aquel que guía a la iglesia en el desarrollo de su misión. Es el cumplimiento de lo prometido por Jesús en el evangelio de Juan: “El Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que yo les he dicho. La paz les dejo, mi paz les doy; yo no se la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo”.

El concilio de Jerusalén fue también una historia de paz. En paz, en respeto, y en obediencia se trataron los asuntos, se escucharon los criterios, y se tomaron las decisiones. En paz fueron enviados los hermanos a la iglesia de Antioquía, y allí ellos consolaron y afirmaron a aquella comunidad. Y en paz fueron despedidos para regresar. Esta sería una señal de la presencia del amor, la paz y el espíritu de Jesús en medio de su iglesia. Como iglesia de Jesucristo, necesitamos aprender, una y otra vez, a tratar nuestros conflictos en paz, de manera que los resultados no solo traigan la solución necesaria sino que nos deje fortalecidos por el aliento esperanzador y consolador de la paz. Eso es parte esencial de nuestro testimonio de paz a un mundo lastimado por conflictos y enfrentamientos que parecen no terminar jamás. 

Mis hermanos y hermanas, el conflicto que motivó aquel concilio en Jerusalén, no fue una amenaza sino una oportunidad para escuchar a Dios y cuidar de la vida y la salud integral de la comunidad. Dios se manifiesta en los momentos de conflicto y nos ayuda a superar errores y prejuicios, nos ayuda a crecer como personas y creyentes. Para ellos es importante que estemos en disposición de escucharnos, comprendernos y ayudarnos, buscando juntos las soluciones a los conflictos. 

Como iglesia es importante que veamos el conflicto y la diversidad como algo que ocurre en la vida congregacional: no le tengamos miedo. Permitámonos expresar nuestras diferencias, no las escondamos. Enfrentar y manejar el conflicto es necesario para la vida sana de la comunidad. Dios habla a su pueblo por medio de su pueblo. Necesitamos aprender a escuchar sobre todo cuando las discusiones son fuertes. 

Escuchar proféticamente significa que podemos escuchar de tal manera que la otra persona pueda encontrar la forma para expresar mejor su profunda comprensión de lo que Dios le está diciendo. Hay que aprender a escuchar proféticamente antes de hablar proféticamente. La actitud de escuchar puede lograr cosas que el hablar nunca podría.

El pecado entra en momentos de conflicto cuando: abusamos de otros como instrumentos para alcanzar nuestros propósitos; pasamos sobre ellos como si no importaran, rechazamos hablar con ellos, rechazamos sus ideas sin ninguna consideración; cuando juzgamos a Dios con la pretensión de que somos los únicos que tenemos la verdad, como si supiésemos todos los motivos del otro y lo pudiésemos juzgar. El pecado entra por las malas actitudes que tenemos hacia los demás, no por las diferencias que tenemos o por la presencia de un conflicto.

El conflicto forma parte de la realidad dinámica de los seres humanos. La unidad que se construye a costa de suprimir la diversidad o de esconder los conflictos es una actitud superficial y peligrosa. Las congregaciones más dinámicas y saludables son las que permiten que el conflicto se manifieste abiertamente para manejarlo productivamente. 

Que el Espíritu de Dios nos ayude y acompañe para que podamos, como comunidad de fe, como familias, como testigos del evangelio en nuestra sociedad, enfrentar los conflictos con paz, con sabiduría, con determinación y con humildad.

 Amén.

jueves, 2 de mayo de 2013

La homofobia acapara los titulares de Venezuela.


Atónitos se quedaron muchos venezolanos y no venezolanos al otro lado del charco, tras ver la portada que ayer le dedicó el periódico 

'El Propio' de Venezuela, a la salida histórica del armario del jugador de la NBA, Jason Collins. 

'Y TAN MACHITO QUE SE VEÍA' rezaba el titular del mismo.

Twitter empezó a arder ayer por la noche con la noticia de la homofobia del periódico venezolano en portado. Muchos tuiteaban cosas como 'incitación al odio y discriminación penada por el Código Penal en portada', 
'Que lástima ver este tipo de titulares y a full color. 

Es que de verdad en este país se hace de todo menos periodismo', entre otros.

Por su parte, Jason Collins, centro de atención esta semana en varios diarios deportivos, no deja de recibir respaldo de los que de verdad importan. En una reciente entrevista aseguró que 'si fuera por mí, preferiría que otros hubieran dado antes este paso. Nadie lo ha hecho, y por eso levanto la mano'.

miércoles, 1 de mayo de 2013

La OIT ALERTA EN UNA CAMPAÑA DE LA ILEGALIDAD DE LA DISCRIMINACIÓN LABORAL PARA COLECTIVOS SENSIBLES COMO EL LGTBI.



Si bien algunas de las formas más flagrantes de discriminación en el trabajo pueden haber disminuido, muchas continúan siendo un elemento cotidiano y permanente en el lugar de trabajo o están tomando nuevas y más sutiles formas. Esto es causa de una creciente preocupación, de acuerdo del estudio de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT). El más exhaustivo realizado hasta la fecha por la OIT en materia de discriminación, titulado “La hora de la igualdad en el trabajo” advierte que dejar de enfrentar “las amplias desigualdades socioeconómicas” existentes en el mundo del trabajo, no sólo equivale a “desperdiciar recursos y talento humano” sino que puede tener en los próximos años “efectos catastróficos en la cohesión social nacional, la estabilidad política y, en consecuencia, en el desarrollo”.

“Cada día, en cada lugar de trabajo en las distintas regiones del mundo, la discriminación constituye una triste realidad para cientos de millones de personas,” afirma Juan Somavia, Director General de la OIT. “Este Informe, acertadamente denominado ‘La hora de la igualdad en el trabajo’, muestra claramente que a menos que realizamos una acción positiva, esa hora estará aún muy lejos de llegar.”

El Informe muestra asimismo que muchos de quienes sufren la discriminación, especialmente en razón del sexo o el color, se enfrentan a una persistente “brecha de igualdad” que los separa de los grupos dominantes que disfrutan de una vida mejor, o incluso de sus iguales que se han visto favorecidos por leyes y políticas antidiscriminatorias.

“Es necesario salvar esta brecha,” dice Somavia. “El fracaso en la eliminación de la discriminación en el trabajo conlleva una mayor dificultad para enfrentar los desafíos planteados por la creciente migración, los cambios tecnológicos sin precedentes, las consecuencias sociales de la globalización y la necesidad de dar cabida a diversidad – y afecta gravemente la paz social y la democracia.”

El Informe de la OIT hace responsable de la constante discriminación a los prejuicios, a los estereotipos y a las instituciones con prejuicios que han resistido a décadas de esfuerzos legislativos y medidas políticas sesgadas adoptadas por los gobiernos, los trabajadores y los empleadores contra la desigualdad de trato en el trabajo.

La discriminación – definida en el Convenio núm. 111 de la OIT como cualquier distinción, exclusión o preferencia basada en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social (entre otras características) “que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación”. La discriminación puede perpetuar la pobreza, impedir el desarrollo, la productividad y la competitividad, y provocar inestabilidad política, según el Informe preparado con arreglo a la Declaración de la OIT de 1998 relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo.

No obstante, Somavia afirma que no todas son malas noticias: “Hemos realizado progresos”. “Actualmente, la discriminación ha sido condenada formalmente prácticamente de manera universal y en numerosos países se han adoptado medidas para luchar contra la discriminación en el trabajo. La discriminación sigue siendo, sin embargo, un ‘blanco’ móvil y nos queda un largo trecho por recorrer en el camino de la igualdad.”

Pese a la inexistencia de estadísticas, la OIT ha podido ubicar algunos actos típicos de discriminación laboral por orientación sexual, como son:

- Denegación de empleo, despido, denegación de ascenso.

- Acoso: bromas indeseables, indirectas y comentarios tendenciosos, abuso verbal, chismes difamatorios, apodos, intimidación y hostigamiento, falsas acusaciones de pederastas, pintadas, llamadas telefónicas insultantes, anónimos, daños a los bienes, chantaje, violencia e incluso amenazas de muerte.

- Denegación de prestaciones a la pareja del mismo sexo.

- Autoexclusión (por ejemplo, cuando las personas LGTB evitan ciertos empleos, carreras o empleadores por temor a sufrir discriminación por su orientación sexual).

El informe de la OIT también expresa su preocupación sobre las manifestaciones de homofobia en el campo laboral: “Las personas cuya orientación sexual no se ciñe a los modelos establecidos e imperantes pueden ser objeto de violencia verbal, psicológica y física, amén de ser blanco de manifestaciones de odio.” Además aborda las presiones que deben afrontar las trabajadoras LGTB: “Los empleados y las empleadas pueden sufrir discriminación en el lugar de trabajo si consta o se sospecha que son lesbianas, gays, bisexuales o transexuales.”

Es importante reflexionar y luchar no solamente contra la discriminación por orientación sexual sino por la recuperación de los derechos laborales, los cuales fueron expropiados a l@s trabajador@s en el contexto de la imposición del modelo neoliberal. Ya que es claro que en el marco de la flexibilización laboral impuesta por el neoliberalismo, es imposible luchar contra cualquier tipo de discriminación en los centros de trabajo, ya que los derechos laborales simplemente no se aplican, también es importante reflexionar como discriminación combinada con la pobreza y la exclusión generadas por el modelo, han condenado al subempleo, el desempleo y la exclusión a miles de personas LGTB, las cuales en muchos casos han recurrido al comercio sexual para poder sobrevivir.

En el Informe se afirma que “si bien algunas de las formas más flagrantes de discriminación en el trabajo pueden haber disminuido, muchas continúan existiendo y otras han adquirido formas nuevas o menos visibles”. “Por ejemplo, el efecto combinado de la migración, la redefinición de los límites nacionales … los crecientes problemas económicos y las desigualdades han exacerbado ciertos problemas como la xenofobia y la discriminación racial y religiosa.” Más recientemente, nuevas formas de discriminación por discapacidad, VIH/SIDA, edad u orientación sexual se han convertido en una causa de preocupación creciente.

Las desigualdades dentro de los grupos discriminados continúan aumentando.Si bien las políticas antidiscriminatorias han conducido a un aumento del empleo y las ganancias de numerosos grupos desfavorecidos, las desigualdades dentro de estos grupos, siguen en aumento. Las políticas de discriminación positiva, por ejemplo, contribuyeron a crear, en algunos países, una nueva clase media de personas que antes eran discriminadas. Es decir que unos pocos llegan a la cima de la escala social mientras que la mayor parte de la gente continúa entre los que reciben peores salarios y son socialmente excluidos.

La discriminación empuja a menudo a las personas a trabajos con salarios bajos dentro de la economía “informal”. Las personas discriminadas quedan frecuentemente atrapadas en los peores empleos en los que se les niega toda prestación, protección social, formación profesional, capital, tierra o crédito.

Todos se benefician con la eliminación de la discriminación en el trabajo: los individuos, las empresas y la sociedad en su conjunto.La equidad y la justicia en el lugar de trabajo fomentan en gran medida la estima y el buen estado de ánimo de los trabajadores. Una mano de obra más motivada y productiva mejora la productividad y la competitividad de las empresas. Una mejor distribución de las oportunidades para desarrollar y utilizar los talentos de los distintos grupos de la sociedad, contribuye a lograr la cohesión social en sociedades cada vez más diversificadas.

La discriminación contra las personas aquejadas de VIH/SIDA constituye igualmente una preocupación creciente, especialmente en contra de la mujer. Esta discriminación puede adoptar diferentes formas, que incluyen la exigencia de realizar pruebas médicas que puedan resultar en una negativa de contratación, la exigencia de la prueba sereológica a los visitantes extranjeros que van a permanecer largo tiempo en el país, y en algunos países, la obligación de realizar pruebas médicas los trabajadores migrantes. Otras formas de discriminación incluyen despidos sin pruebas médicas, notificación ni entrevista, descenso de categoría, denegación de prestaciones del seguro de salud, reducciones salariales o acoso.

La respuesta de la OIT

En el Informe de la OIT se afirma que el lugar de trabajo, ya sea la fábrica, la oficina, la plantación o la casa, es un lugar estratégico para comenzar la lucha contra la discriminación. “Cuando en el lugar de trabajo se reúnen personas con diferentes características y se las trata de manera equitativa, se contribuye a combatir los estereotipos en la sociedad en su conjunto”, lo que “lleva a una situación en la que puede reducirse el peso de los prejuicios y llegar a superarlos. Un mundo de trabajo socialmente inclusivo ayuda a prevenir y remediar la fragmentación social, los conflictos raciales y étnicos y las desigualdades de género.”

Según Somavia, “no existe una única solución que se adapte a todas las situaciones para lograr la igualdad en el trabajo”. “El problema es diferente en cada país y en cada grupo. Los esfuerzos realizados en los últimos 50 años no han sido fáciles ni desprovistos de reveses. Debemos estar permanentemente alertas frente a este problema, adoptar medidas adecuadas y garantizar que la hora de la igualdad llegue lo más pronto posible“.

“La eliminación de la discriminación en el trabajo es responsabilidad de todos,” afirma Somavia. “El estado tiene la obligación de prohibir las prácticas discriminatorias y establecer leyes firmes e instituciones y políticas encaminadas a promover la igualdad de oportunidades en el trabajo. Las organizaciones de empleadores y trabajadores, en forma individual o conjunta, deberían identificar y combatir las prácticas discriminatorias en el trabajo. Es sumamente importante que puedan escucharse las voces de los trabajadores discriminados sin importar dónde trabajen.“

El Informe fue elaborado con arreglo al seguimiento de la adopción de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo por la Conferencia Internacional del Trabajo en 1998. La Declaración reafirma el principio constitucional de la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación, confirmando de ese modo la determinación universal de eliminar la discriminación en el mundo del trabajo a través de la promoción de la igualdad de trato y oportunidad. La Declaración subraya que todos los Estados miembros de la OIT, aun cuando no hayan ratificado los convenios aludidos, tienen un compromiso de respetar los principios relativos a los derechos fundamentales que son objeto de esos convenios.
 

miércoles, 17 de abril de 2013

“Menosprecio” hacia gays, con repercusión internacional.



El influyente periódico estadounidense The New York Times publicó el martes un artículo en que afirma que el “menosprecio” de Horacio Cartes hacia los homosexuales desató una controversia en nuestro país.


Simón Romero es corresponsal concurrente del New York Times en nuestro país y en un artículo publicado en el NY Times este martes destaca los dichos del presidenciable colorado Horacio Cartes en relación a los homosexuales en Paraguay.
“Cartes (…) ha desatado una controversia al comparar públicamente a los homosexuales con los monos y al vincular al matrimonio homosexual al fin del mundo”, dice parte de la publicación.
Por otro lado, el artículo indica: “En una entrevista radial, el señor Cartes (57) amenazó teatralmente con infligirse una herida en sus partes privadas si su hijo de 28 años buscase casarse con otro hombre”.
“Me dispararía en los testículos, porque no estoy de acuerdo”, había dicho Cartes.
El periodista analiza la situación entre Cartes y el liberal Efraín Alegre, afirmando que el candidato de la alianza Paraguay Alegre es más abierto en cuanto a la homosexualidad, aunque haya expresado públicamente que el matrimonio debería ser entre un hombre y una mujer.
La publicación también coloca la versión de la ONG Somos Gay, que criticó duramente a Cartes.
Finalmente, Romero escribe que Cartes no está exento de controversias, citando los cables filtrados de Wikileaks en que se afirma que Cartes fue investigado por lavado de dinero y comercialización de tabaco en forma ilegal.
El New York Times es uno de los periódicos más influyentes del mundo. Precisamente, el pasado lunes se llevó cuatro premios Pulitzer, los más importantes del periodismo a nivel mundial. 

El derecho a ser una zorra.



El derecho a ser una zorra es un derecho que toda mujer debe ejercer libremente en su vida. O, al menos, durante algún momento. El derecho a ser una mala mujer, una borracha, una puta, una enferma, una histérica, una bruja... o cualquier nombre que se haya utilizado a lo largo de la historia para identificar y mortificar a quienes cruzaban deliberadamente las fronteras que se les imponían a su cabeza, sus deseos y libertad.

Durante siglos, las zorras y malas mujeres han florecido dentro de muchas y diversas pieles femeninas: las que han interrumpido sus embarazos, las que han tomado la iniciativa en el sexo, las que han abierto sus piernas a más de un amante, las que han usado anticonceptivos, las que no se han sentido cómodas en el reducido espacio de lo que ha significado ser mujer; las que no han querido ser madres, esposas o monjas; las que han querido trabajar y descuidar a sus familias, las que se han negado a rezar, las que se han querido divorciar, las que preferían leer o crear en lugar de cocinar o coser, las que han pensado que su opinión era tan importante como la de un hombre, las que han querido votar y escoger a sus representantes, las que han querido amar y desear a otra mujer.

El modelo de buena mujer, de mujer sana, lo popularizó la medicina en los años 50: raza blanca, heterosexual, clase media, media alta, sin afanes emancipadores ni intereses políticos. Más bien una mujer dispuesta a hipotecar su existencia al cuidado de su marido, sus hijos y su hogar.
A ser buenas mujeres se nos ha enseñado sin descanso. Pilar Primo de Rivera, figura central en la educación de las mujeres durante el franquismo, escribió en 1952 la pauta de la "mujer ideal" y la forma de relacionarse con su marido:
Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. (...) Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres.(...) Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama. (...) Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes...
Si la historia de la humanidad se retratara en una película, las mujeres seríamos actrices secundarias del terrorífico y dramático largometraje que, seguramente, contaría con muchas instituciones como guionistas y principales patrocinadores, como es el caso de la Iglesia.
A mí no me da la gana ser una buena mujer. No me caben los órganos en ese estrecho corsé. Los pulmones se han habituado a atrapar y soltar el aire que les apetece. No me da la gana ser una buena mujer aunque mi abuela, con su "no te criamos así", no lo entienda. Aunque mi madre, con su corsé a medio ajustar, pueda aceptar mi lesbianismo pero me pida discreción, alegando que las mujeres, las buenas mujeres, por supuesto, son mesuradas, discretas y reservadas.
En el mes de la mujer es necesario rescatar el derecho a ser zorras, malas mujeres. El derecho a existir más alineadas con nuestros ovarios y nuestros deseos, que con lo que se espera que hagamos y seamos. El mundo, nuestro mundo, sólo podemos cambiarlo nosotras.

Seguir a María Jesús Méndez en Twitter: www.twitter.com/MJ_MiraLES

María Jesús Méndez es escritora, periodista de la Universidad de Chile y Máster en Humanidades de la Universidad Carlos III de Madrid. Directora del grupo MíraLES, compuesto por MíraLES Magazine, revista lésbica digital con 3 años en el mercado;Day Party, promotora de eventos culturales; MiraLES Consulting consultora especializada en el nicho de mujeres lesbianas y bisexuales.
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Religión, Homosexualidad y Activismo

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