“Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mira, está compuesta de matices.

Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez.”

Walter Riso.

domingo, 8 de mayo de 2011

El lesbianismo en la Universidad de La Habana ¿el otro lado del Alma Máter?

Abre sus brazos a todos los que se atreven a traspasar sus colinas. Aires nuevos, diferentes, provocadores…siempre jóvenes. Detenida en el espacio y el tiempo conversa con la historia, con sus protagonistas.

Desde sus pasillos y escalinatas, desde sus aulas e instalaciones, todo se conjuga para que cada cual halle su espacio, suyo y de nadie más. La Universidad de La Habana no cree en diferencias, ni limitaciones. Sus puertas están abiertas para todos, una Cuba chiquita pasea por sus entrañas.

Creencias y tabúes transgreden este lugar donde las personas se despojan sus máscaras para ser "realmente" ellas. En este recinto se reflexiona sobre la vida universitaria, la dinámica diaria… la sociedad. Pero ni aún en la Casa de Altos Estudios, nos podemos desarraigar del legado generacional que nos ha acompañado durante años. Y sobre temas tan polémicos como el lesbianismo se puede emitir criterios tan diversos y encontrados, reflejo del propio pensar de nuestra Cuba de la Caridad.

DEL LESBIANISMO Y… ¿OTROS DEMONIOS?

En nuestro país, aceptar manifestaciones de pluralidad sexual ha constituido un paso difícil. Aún con el progreso experimentado en cuanto a políticas sociales, todavía pesan concepciones prejuiciadas en torno a la homosexualidad…

"La sociedad cubana actual continúa permeada de ideas y concepciones machistas y patriarcales a pesar de los esfuerzos realizados por la Revolución para eliminar esta herencia cultural de casi quinientos años", nos explicó Alberto Roque, coordinador del CENESEX. "Las personas homosexuales nacen y crecen, en la mayoría de los casos, en el seno de una familia heteroparental, es decir, son hijos, casi todos, de heterosexuales y se desarrollan bajo códigos heterosexistas -continuó apuntándonos. La dura tarea de desempeñar el rol que te asignó la sociedad conlleva a una alta carga de responsabilidad para los padres, y la simple insinuación de que la homosexualidad o la bisexualidad será una de las maneras de expresar la sexualidad se convierte en una tragedia para toda la familia. Ni ellos, ni los hijos homosexuales, están ajenos a ese sufrimiento."

Teniendo en cuenta el rol que el hombre ha ocupado históricamente, el lesbianismo ha sido menos difundido que la homosexualidad masculina. Y aunque la presencia lésbica existe desde tiempos remotos, se ha desvalorizado frente a una homosexualidad masculina que si bien no ha sido aceptada, si ha poseído un reconocimiento paulatino a lo largo de la historia.

"En la propia familia, -nos explicó el Licenciado en Psicología Rafael Wert — se viola el derecho de la lesbiana, la excluyen, la abandonan, la maltratan, la rechazan. Porque si tu hija es lesbiana y la botas de la casa, la estás excluyendo; y si ella tiene derecho a participar en esa familia y a tomar decisiones y tú la excluyes, le estás negando la participación, le estás violando el desarrollo, no le das la oportunidad de que crezca con la libertad suficiente de elegir su orientación. Eso hay que explicárselo no solo a la familia homosexual, sino a todas."

Muchos no pueden comprender lo planteado por Abel Sierra, investigador del Centro Don Fernando Ortiz cuando explica que no se nace hombre o mujer, pues los sujetos no emergen con un género determinado, sino que lo adquieren. Y la homofobia en muchas ocasiones, se puede traducir no como el odio a la homosexualidad, sino como el temor, la ansiedad, el miedo al deseo y al placer erótico con personas de un mismo sexo, y se pudiera agregar como bien plantea el autor, que no es miedo a quien es homosexual, sino a convertirse en homosexual.

Dentro y fuera de las instituciones estatales existe rechazo a los derechos de los homosexuales y específicamente a las lesbianas, debido en gran medida, a las concepciones machistas y patriarcales frecuentes en la sociedad cubana. Unos aluden a que "no estamos preparados" y otros a que "las condiciones políticas actuales no dejan cabida para esos asuntos", pero los grandes cambios deben ser implementados por las personas e instituciones de vanguardia.

La sociedad siempre hará resistencia a lo nuevo, su evolución necesita tiempo y elementos que la catalicen. Si se esperara por condiciones para llevar a cabo las grandes ideas, estaríamos todavía como los hombres primitivos, viviendo en cuevas y cazando animales para la subsistencia.

UN VISTAZO UNIVERSITARIO AL SAFISMO

La Universidad de La Habana (UH) ha sido considerada a lo largo de la historia pre y post revolucionaria, uno de los centros más influyentes en las polémicas nacionales que conllevan a la sociedad a pensarse por dentro. La diversidad de estudiantes y regiones representadas desde sus aulas, la convierten en gestor fundamental de la dinámica que hoy vive el país.

Más allá de los competencias intelectuales y de las creencias arraigadas en cada uno de los estudiantes que permite obtener una variedad de criterios, la UH posee un reconocido ambiente homoerótico como parte del entorno habanero…

"El contexto de la facultad, de la universidad, y hasta de la beca propician a que una se sienta realmente quien es -nos dice Laura, quien tiene una relación lésbica desde hace tres años-, todos hacen su vida, nadie se mete con los demás, no te juzgan por cómo eres, por las inclinaciones sexuales que tienes. En el ambiente de la universidad te reconocen como persona, no como homosexual. No te señalan con el dedo, ni comentan a tus espaldas como si fueras un virus. Es un ambiente bien diferente, incluso, hasta del que encontramos en nuestras casas."

"Muchos de los homosexuales que estudiamos en la universidad -agrega Carlos- encontramos un lugar donde mostrar nuestra verdadera inclinación sexual. Ser homosexual no nos avergüenza pero los contextos son diferentes. Varios son de una manera en la universidad y de otra forma en sus casas, sobre todo, los de provincia."

"En la Universidad hay una mayor aceptación del tema porque es otra generación, con un nivel cultural que también influye -explica Armando- pero tampoco se puede decir que hay total tolerancia. Fíjate que hay facultades donde se respetan las identidades sexuales, e incluso se manifiestan con mayor frecuencia, y en otras ni siquiera se tolera, y les hacen la vida imposible a los homosexuales. Nosotros, al fin y al cabo, también somos reflejo de la sociedad. La UH es una Cuba chiquita"

A pesar del ambiente aparentemente liberador, la Universidad de La Habana es reproductora de los códigos sociales de un país poseedor de fuertes creencias patriarcales y los homosexuales, especialmente las lesbianas, temen todavía a ser rechazadas en el entorno de esta comunidad universitaria, por las mayorías hetero.

Buscando respuestas… y hasta preguntas, acudimos a los estudiantes del recinto. Conversar, polemizar, y hasta discutir, conformaron las dinámicas que durante varias semanas sostuvimos con el alumnado de la Institución. Diversidad de criterios, como de representatividad de facultades, años, géneros y orientaciones sexuales, centraron grupos de discusión que permitieron a estas investigadoras obtener una dinámica, variada y a la vez integradora visión del fenómeno.

EL LESBIANISMO BAJO EL LENTE HETERO UNIVERSITARIO

"El lesbianismo se manifiesta menos porque las mujeres son más discretas, los hombres homo se manifiestan más, se rebelan más, y asumen cambios en su conducta más perceptibles que las féminas -nos comenta Alfredo-, creo que la sociedad está más prejuiciada a aceptar la homosexualidad femenina"

"Yo no pienso que sea tan así- nos refiere Armando- las mujeres lesbianas son más toleradas que los hombres porque se conciben como objetos sexuales cuando tienen relaciones homo. Se convierten en la fantasía sexual de muchos hombres"

Sin embargo, Mariela refuta este punto de vista, "a nosotras nos pasa lo mismo que a los hombres con los homo. Nos resulta más desagradable aceptar la homosexualidad femenina que la masculina, nosotras también somos "machistas" en ese sentido, incluso me atrevo a decir que más. Las lesbianas son más excluidas, y a la vez menos comunes. Fíjate que en nuestra misma universidad existen muchos homo masculinos sin embargo no tantas lesbianas, al menos evidentes."

Muchos entrevistados concuerdan en que un tema importante a tratar cuando se habla de lesbianismo es la actitud asumida por las propias mujeres. "En muchas ocasiones cobra gran protagonismo eso de dime con quién andas…, -agrega Libet- en nuestra universidad puedes ver cómo homosexuales masculinos se relacionan con heteros de ambos sexos, sin embargo, cuando ves una lesbiana, o a alguien que lo crees…, las muchachas sobre todo, se apartan por el miedo de que las encasillen con el cartelito"

"Las lesbianas dentro de la universidad pueden estar más reprimidas por el hecho de que si te "destapas" te condicionas a andar sola, a no tener amigas por miedo a que las confundan, y a veces la soledad es mala compañera-nos explica Ariadna-. "Tú ves incluso muchos varones hetero viviendo con homosexuales, pero cuando se trata de lesbianas, tienen que ser conocidas, amigas o algo de eso. Es muy extraño vivir con ellas, porque es como vivir con un macho, y nosotras nos cuidamos en ese sentido más nuestra intimidad que los varones"

"Tampoco hay un grupo de lesbianas en la universidad tan definido como el de los gays, que se apoyan, se reúnen, se ayudan. Y esta puede ser una de las causas de que las lesbianas se vean más rechazadas, más solas, descuidadas", opina Marielis.

"Yo creo que todo viene porque las lesbianas son más discretas que los gays. En la universidad existen muchas que lo son y sin embargo uno no lo sabe, simplemente, según comentarios de ellas mismas, no tienen interés por luchar ese espacio que los gays se han ganado -comenta Alfredo- Los homosexuales masculinos han luchado más por sus derechos y en esto influye también la errónea visión de los medios masivos de comunicación que perfilan la homosexualidad desde los gays y apenas se refieren a las lesbianas"

"Lo que me parece mal, agrega Raúl, es que muchos homo ubican su identidad sexual por encima de su personalidad. Hacen que se les reconozca más por su condición de homosexual que por su valor humano. Y yo no voy por ahí diciendo que soy hetero. Los gay, por la discriminación que han sufrido, han creado toda una rebeldía para hacerse sentir y aceptar en la sociedad. Las lesbianas no, son más solapadas, y así ni siquiera se arriesgan a ser marginadas."

¿LESBIANISMO VS HOMOSEXUALISMO MASCULINO?… DESDE EL PRISMA GAY

"La mujer como nunca ha sido tan marginada como nosotros, no tiene esa necesidad de rebelarse, nos explica Abel. Los gays somos más desinhibidos, que no debe interpretarse como los espectáculos que algunos montan en plena calle. Pero es verdad que mostramos más nuestra identidad sexual. Ellas, sin embargo, son más cohibidas"

"En esto influye, que muchas de las campañas referidas al tema se abordan desde la perspectiva gay -refiere Carlos- los mismos spots del sida se orientan en muchas ocasiones hacia los hombres que tenemos sexo con hombres, y los seriales refieren más a la homosexualidad masculina que a la femenina. Incluso, en casi todas las películas aparece el personaje gay satirizado y estereotipado, y hay muy pocas referencias al lesbianismo"

"Y yo no creo que la respuesta sea que cueste trabajo reconocer el lesbianismo, o a las lesbianas, porque ellas, en muchos casos, mantienen su características femeninas y son lesbianas, continúa Carlos, y por ello no son tan rechazadas como nosotros. Sin embargo, los homosexuales masculinos, en una sociedad falocéntrica como la nuestra, somos un foco de atención por la fuerte diferencia entre el gay y el hombre hetero. Es por eso que luchamos más porque no se nos margine y se nos reconozca. Si fuéramos más aceptados no actuaríamos así. Mostrar nuestra sexualidad es también un método de autodefensa, como lo es para las lesbianas no manifestar explícitamente su identidad sexual"

"Se puede en este sentido ver diferencias hasta en las relaciones de gays y lesbianas, confiesa Carlos. Yo no me llevo con ninguna porque no las conozco, pero en realidad no son muchas las relaciones entre nosotros".

EL LESBIANISMO… DESDE SU PROPIO ESPEJO

"El rechazo a la homosexualidad femenina, en la sociedad cubana, y en menor medida en la Universidad, apunta Amelia, se debe fundamentalmente, a que algunas poseen características masculinas y manifiestan actitudes agresivas, porque así se expresa su identidad sexual"

"Pero nosotras no tenemos que andar por ahí gritando nuestras inclinaciones sexuales, ni nuestras intimidades y eso no significa que estemos escondidas, añade Laura, la relación es entre nosotras, no entre nosotras y la gente"

"Además, las lesbianas podemos asumir una posición de anonimato como estrategia de aceptación, agrega Eliannys. Ese puede ser en ocasiones nuestro escudo protector ante la agresividad social"

En este sentido, Amelia enfatiza que "las lesbianas somos víctimas del maltrato social en mayor cuantía que los hombres. Los hombres, aunque sean gay pueden ofrecer resistencia, incluso física, pero nosotras como mujeres estamos más indefensas. Aquí el elemento biológico nos jugó una mala pasada"

"De todos modos el rechazo hacia nosotras viene de los dos sexos -sostiene Eliannys-lo que pasa es que se manifiesta diferente. Los hombres: nos agraden mediante frases obscenas y las mujeres: o nos ignoran o se extrañan"

Para Laura "el rechazo va más allá de la sociedad, la familia también tiene su cuota en hacernos infelices, es allí donde todo comienza. Pienso que se deba al rol que tradicionalmente se le asigna al sexo femenino, sobre todo, el papel de madre"

"Muchas lesbianas tenemos ganas de tener nuestros hijos -reflexiona Amelia-, pero las personas no nos creen capaces de asumir la educación de un pequeño, consideran que podemos influir negativamente en su orientación sexual, como si la inclinación sexual se pegara ¿cuántas de nosotras provenimos de familias homosexuales?, ninguna y sin embargo, somos lesbianas"

"Otro factor que nos afecta es la falta de lugares para compartir-comenta Laura — porque no podemos sentarnos en un parque como las demás parejas, ni tomarnos de las manos por temor a la reacción de las personas, esas muestras de cariño para nosotras están vedadas. Por eso quizás es que preferimos relacionarnos con personas igual a nosotras, preparadas para aceptar nuestras conductas y a veces nos encerramos"

Pero Eliannys no comparte esta idea. Ella considera que "no es necesario crear guetos, el propio desarrollo de la sociedad traerá consigo el reconocimiento. Relacionarse sólo con lesbianas implica automarginarse. Lo importante es ser menos agresivas a la vista, más discretas, eso facilitará la aceptación. La sociedad siempre excluye lo marginal"

EL LESBIANISMO EN LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA… DIFERENTES CARAS EN EL MISMO ESPEJO

La autonomía plena de los gays y lesbianas en Cuba, y en la Universidad de La Habana, aún con todas sus aperturas intelectuales, conlleva a crear cambios en una sociedad que todavía no acepta la homosexualidad aunque se comporta más tolerante que antaño. Obtener todo el respeto a los derechos de los homosexuales cubanos no es empresa fácil, pero ¿será necesario esperar otro siglo para que "una suerte de milagro haga justicia y baje hasta aquí"?

Más allá del reconocimiento y aceptación, la cuestión se torna de invisibilidad, mientras haya que luchar como fieras gritando a los cuatro vientos las identidades sexuales para crear mayor "tolerancia", no cambiarán las creencias patriarcales de la sociedad. El fin no constituye proclamar todos nuestros gustos o identidades sexuales para un asentimiento social, sino que todas confluyan de manera normal, de tal forma, que entrar en nuestra sociedad con estas especificidades, sea innecesario.

* Este trabajo es fruto de una investigación de Mayra García Cardentey, Yudaimy Castro Morales y Sonia R. Pérez Sosa.

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Religión, Homosexualidad y Activismo

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