“Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mira, está compuesta de matices.

Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez.”

Walter Riso.

domingo, 14 de febrero de 2010

LAS FEMINISTAS SEPARATISTAS.



En la década de los años 60 en Estados Unidos, Europa y Australia hubo un movimiento de feministas radicales, a las que luego se les se sumaron lesbianas separatistas.

Con una gran variedad de textos que aportaban a dar un basamento y a formar una cultura, las mujeres y lesbianas negras, judías o de color (lo que incluía a las mujeres y lesbianas descendientes de inmigrantes latinos, africanos y asiáticos) llevaron adelante un movimiento político que no perduró en el tiempo, aunque ha tenido diversos niveles de influencia en los años posteriores, y en otras latitudes.

En el texto más emblemático “The woman identified woman” firmado por el colectivoRadicalesbians en 1970, comenzaba con la famosa frase:

¿Qué es una lesbiana? Una lesbiana es la furia de todas las mujeres condensada al punto de la explosión. Es la mujer que, comenzando a menudo a una temprana edad, actúa de acuerdo a su compulsión interna para llegar a ser un ser humano más completo de lo que su sociedad –tal vez en ese momento, pero seguro después– le permite ser.

El primer grupo de lesbianas organizado en EE.UU., Daughters of Bilitis (Hijas de Bilitis) fueron uno de los numerosos grupos que florecieron, incluso antes de la revuelta de Stonewall, en 1969 en Nueva York, y que dio origen al movimiento emancipatorio gay lésbico.

Lo que en un principio fue una ruptura casi revolucionaria, con el fin principal de otorgar a las mujeres, y a las lesbianas, otra consideración tanto entre sí mismas, como entre las mujeres feministas, y los activistas gay varones, el separatismo lésbico pronto se encontró con que su rabia, les volvía en contra. En el caso del movimiento gay, iban realmente contra la corriente, unos querían integrarse plenamente en la sociedad de consumo, con el slogan «Gay is good», y las otras no querían saber nada con lo que veían era una amenaza del patriarcado.

La ideología separatista, sin embargo, chocó aún más fuerte con el incipiente movimiento emancipatorio de las personas transexuales, tanto de mujeres-a-varones, como de varones-a-mujeres. El separatismo no las consideraba mujeres, y pronto comenzó la expulsión de mujeres supuestamente transexuales de diversos grupos. Uno de los emblemas de esta discordia que continúa en nuestros días, y que ha llegado a nuestras latitudes sudamericanas, es el festival de Música de Mujeres “Michigan Womyn’s Music Festival”. La exclusión de las transexuales provocó que colectivos y activistas aliadas a las mujeres trans, colocaran mesas afuera del campamento donde se lleva a cabo el festival, intentando, hasta ahora sin éxito, lograr ser aceptadas en el mismo. Aunque en la década del 70 el ya nombrado Hijas de Bilitis, expulsó de su capítulo San Francisco a la vicepresidenta de ese entonces por ser supuestamente una mujer transexual.

Así que lo que durante varios años sirvió de inspiración a numerosos grupos de mujeres y lesbianas, que alimentó la cultura feminista lésbica, proveyó de textos revolucionarios y provocativos, sirvió de caldo de cultivo de una gran cantidad de productoras de pensamiento auténticamente hecho por mujeres para mujeres, se vio arrasado por lo “políticamente correcto” y por los propios malestares que surgieron adentro de los grupos y que no pudieron ser solucionados. Las diferencias y discriminaciones sufridas por mujeres de color, mermaron a los grupos separatistas.

Aunque parezca propio de un sector de mujeres, el separatismo también se coló en el movimiento de liberación gay-lésbico. Durante muchos años las personas bisexuales y transexuales fueron excluídas de las campañas de inclusión propuestas por grupos gay como la famosa HRC (Human Rights Campaign) de Estados Unidos.

Como esto es sólo el comienzo de este apasionante tema que tiene a feministas y lesbianas como protagonistas, les dejo aquí algunos links para que puedan seguir leyendo un poco más:

Separatism en el sitio glbtq.com

Feminist SFF & Utopia: Theme & Character Lists: Separatism

Algunas autoras lesbianas separatistas:

Mary Daly, estadounidense, autora entre otros de “Gyn/ecology. The Metaethics of Radical Feminism” (1978)
Rosanna Fiocchetto, italiana, autora de “La amante celeste” (1993)

1 comentario:

  1. Las mujeres, incluso lesbianas, son tan humanas como el resto, y también se equivocan. Eso es lo que, en mi opinión, viene a decir este artículo.

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Religión, Homosexualidad y Activismo

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